23 marzo 2011

Pensando en Libia

No se trata de imponer ni la paz ni la democracia. Algunos nos conformamos con detener los crímenes contra la Humanidad. Por eso hoy aplaudo a mi Presidente y a la inmensa mayoría de nuestros representantes.
Y espero que el pueblo libio encuentre su camino, ahora sí, hacia la paz y la democracia, superando las aberraciones que perpetra su aprendiz de caudillo.

3 comentarios:

Antònia Pons Valldosera dijo...

Casi, casi, coincidimos en el post de hoy.
Un abrazo.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Y, sobre todo, que la coalición sepa cuándo debe pararse.

Merche Pallarés dijo...

No estoy a favor de la guerra. Hay muchas otras maneras de frenar a ese payaso.
Perdona mi ausencia, querido Fran, pero no tengo tiempo para nada. Besotes, M.