07 octubre 2009

Los ojos del dolor


Siempre me ha gustado mirar a la gente a los ojos, y con los años, estoy aprendiendo a que mi actitud no resulte ofensiva. Pero aquellos… ¡era como asomarse al abismo! Él regresó a su tierra y, junto a otros cuatro compañeros, acaba de ser puesto en libertad después de una nueva detención ilegal.

Si alguno de sus captores ha tenido el valor de mirarle frente a frente mientras le insultaba o le vejaba, muy posiblemente habrá sentido un escalofrío. Son los ojos de Dadach que han padecido veinticuatro años de cautiverio, torturas y el vértigo de la condena a muerte.

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5 comentarios:

Merche Pallarés dijo...

A mi lo que más me llama la atención de su triste mirada, es el vacío, la desesperanza que transmite. Pobre hombre. Besotes, M.

Antònia Pons Valldosera dijo...

Este hombre es un luchador y lo seguirá siendo toda su vida.
Un abrazo.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Mirada de alguien que ha visto demasiadas cosas y que es consciente de su condición de testigo.

Martín Bolívar dijo...

Una mirada suave y tranquila, refleja la sabiduría de haber conocido demasiadas injusticias.

BIPOLAR dijo...

aceptar la infelicidad y convivir con ella.