03 octubre 2009

De guitarras que superan violencias

Esta misma semana, la cantante saharaui Mariem Hassan y sus compañeros Vadiya Mint El Hanevi y Lamgaifri Brahim sufrieron una agresión en las calles de Madrid por el hecho de vestir la simbólica melfa. El profesor Carlos Ruiz Miguel ha calificado a los agresores –una cuadrilla de jóvenes marroquíes- como “chilabas pardas”, en alusión al nazismo que asoló Europa. No puedo estar más de acuerdo con él.

Y ayer, revisando el email,
Nubenegra me informa que Mariem y el resto de su equipo participarán este lunes, 5 de octubre, en el acto de entrega de las guitarras que muchos músicos han donado para sus colegas de los campamentos de refugiados de Tinduf ¡Qué gran iniciativa solidaria!

Si hay algo que estoy aprendiendo en esta andadura, es la capacidad de superación ante la adversidad de ese pueblo al que cada día admiro más.

Marina Rossell, cantautora y Vicepresidenta de la SGAE y Manuel Domínguez, director de Nubenegra e impulsor de la campaña “Una Guitarra para el Sáhara” serán los presentadores del acto que se celebrará este lunes, 5 de octubre, a las 12 del mediodía en la sede de la SGAE sita en la calle Fernando VI, 4.

6 comentarios:

Cornelivs dijo...

Un abrazo enorme, amigo, y feliz fin de semana...!

Merche Pallarés dijo...

¡Cómo me gustaría estar en ese concierto! Me encanta Marina Rosell. Besotes, M.

Bubisher dijo...

Hola, he enviado la colaboración para Shukran a su mail. Lo he hecho sod veces por que al primer mail le faltaba un nombre. No sé si llego a tiempo para este nº, si no para el siguiente.
Bicos. Luisa.

Grandolina dijo...

Muchas gracias por tu comentario en mi blog.
Yo sigo el tuyo desde hace un tiempo, y te admiro por tu labor en favor del pueblo saharaui.
Es muy lamentable lo que comentas en este post, cuando terminaremos con las discriminaciones?.

Adelante! te sigo leyendo.

Un beso

Antònia Pons Valldosera dijo...

Fran, paso por aquí para ver si estás bien.
Un abrazo.

Martín Bolívar dijo...

Qué vergüenza que ocurran estas cosas en Europa en pleno siglo XXI. Por lo demás, muy buena la propuesta de las guitarras.