15 junio 2007

El español en el Sáhara (I)



El 1 de junio lanzaba una idea para impulsar la presencia de la lengua española en el Sáhara. En varios post desarrollaré la propuesta; y me ha parecido importante comenzar esta serie por el equipo humano. Creo que es el más importante.
La Unión Europea desarrolla un programa de intercambio de voluntarios entre los diversos países miembros que nos puede servir de modelo ¿Qué motiva a un joven a desplazarse a un país diferente durante un periodo de entre 4 y 18 meses? Fundamentalmente aprender una nueva lengua, conocer una cultura diferente y participar en proyectos de desarrollo social. Además, este programa –junto con el Erasmus- está cimentando sólidas bases en la construcción de una Europa de los ciudadanos. Pero ésta es otra historia.
¿Existirían motivaciones similares para que jóvenes españoles viajasen a los campamentos de refugiados, o al propio Sáhara Occidental cuando se cumplan los requisitos precisos?
Creo honestamente que sí. Un joven con sus estudios recién finalizados en áreas docentes o lingüísticas viviría una experiencia extraordinaria enseñando español en el Sáhara. Si existe la “cantera” será preciso no desperdiciar ese caudal humano.
Quienes viajen hasta el desierto para ofrecer lo mejor de si mismos no cobrarán un sueldo, -estamos hablando de voluntariado- pero deben tener sus necesidades allí cubiertas. Sería preciso afrontar sus gastos de desplazamiento, alojamiento y manutención, así como su preceptivo seguro.
Un programa de este tipo, impulsado por algún tipo de pequeña ONG o Fundación desde España sólo será viable si cuenta con el apoyo de las autoridades de la RASD. Ellas deberán responsabilizarse de encontrar las familias acogedoras de los voluntarios o facilitarles los medios precisos para su alojamiento.
Con todos estos condicionantes, el coste de cada voluntario desplazado al Sáhara, podría rondar los 5.000 euros anuales. Ésta cantidad sería el coste por cada voluntario desplazado al Sáhara. Un programa realista, podría disponer de un equipo de 20 voluntarios por unos 100.000 euros al año.
¡Ojo! Las cuentas cuadran si todos los implicados en el proyecto ofrecen su trabajo de forma gratuita. En caso contrario, nos meteríamos en el cuento de la lechera.

2 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Inciativa magnífica. Con tu permiso, difundo este post entre mis alumnos.

Francisco O. Campillo dijo...

Pedro, me alegro de que te animes a difundir la iniciativa, porque el objetivo es despertar inquietudes y -si es posible- formar un equipo que impulse la enseñanza y el conocimiento del español en el Sáhara.

Y a Carmen, que ha dejado un comentario sobre el tema en el post del día 1 de junio, le agradezco su visita y puesto que mantiene contactos con los refugiados de Tinduf, le animo a que divulgue este blog entre ellos. Con su aportación estoy seguro de que podremos canalizar todas las ideas que tenemos en marcha.