27 mayo 2013

Mis fotos del Cross Subida a Santa Casilda


Como tengo muchos amigos en Briviesca, ayer que me fui allí a hacer algunas fotos. Era una especie de regalo a gente a la que admiro. Me puse cerca de la meta, y retraté a todos los corredores en su esfuerzo final. Algunas veces pienso que si cobrase por esta labor, no la realizaría con tanto entusiasmo. Sigamos. Pero hubo un momento en el que me tembló la cámara. Todos son ejemplares, todos sin ninguna excepción. Pero algunos rebasan  cualquier adjetivo.


¿Qué nos impulsa a superar todas nuestras carencias y tirar palante?

A este hombre -a quien no conozco- le vi salir de su coche en la Plaza Mayor de Briviesca minutos antes del pistoletazo inicial. Curiosamente, cuando yo llegué había ocupado la plaza de minusválidos un mequetrefe trajeado que parecía apurado de tiempo y no podía perder ni unos minutos para comprar las famosas almendras. Bien, a lo que vamos. Cuando me crucé con el atleta, pensé que tal vez iba a correr hasta Santa Casilda, pero me pareció excesivo... ¿Excesivo? Ahí le tenéis, ¡con un par! Y confieso que no me tembló la cámara, sino que me asomaron lágrimas en los ojos mientras tomaba esta foto. Pero no de compasión ¡faltaría más! Era mi manera de rendir homenaje sincero a uno de los atletas más grandes que he visto jamás. Y llevo vistos unos cuantos ;-)

Si quieres ver el álbum completo, pincha aquí

1 comentario:

Aldabra dijo...

estas personas anónimas son los verdaderos superhéroes y no los de las películas.

biquiños,