04 febrero 2013

Cuando Ana se pone corajuda


Ayer, mi hija Ana se comportó como una corajuda. En el primer tumulto, perdió una de sus zapatillas de clavos, pero continuó los más de 2 kilómetros que quedaban hasta la meta. Así que completó esa prueba con la dignidad de quien es capaz de superarse a si mismo, y vencer las dificultades.
Sufrí viéndola descalza. Y disfruté al comprobar que finalizaba la carrera, haciéndose más grande de lo que era al sonar el disparo de salida.

Hice algunas fotos más; pueden verse en este enlace.

3 comentarios:

Merche Pallarés dijo...

¡Bravo por Ana! Besotes, M.

Aldabra dijo...

es como para estar muy orgulloso, ole por Ana!

biquiños,

Jose Luis Borrajo dijo...

¡ CHAPÓ ! POR ANA, QUE HA DEMOSTRADO TENER MADERA DE DEPORTISTA CON CORAJE Y PUNDONOR.
SALUDOS.