08 diciembre 2011

La familia de Juan Carlos I


Antonio López es nuestro gran pintor realista. Por eso mismo, recibió el encargo de pintar a la familia de Juan Carlos I. Estamos hablando de un gran reto, que determinará el paso del artista a la posteridad. Don Antonio lo sabe; posiblemente por eso lo aceptó.
Para este tipo de obras, la composición es la parte esencial: 
-Majestad, alce un poco la cabeza, por favor. Alteza, espere un instante que busco una iluminación difusa para su egregio rostro. Bautista, corrija el tocado de doña Elena.
Vamos, el tú palante y a ti no se te ve la cara del pueblo llano. Y claro, don Antonio está sufriendo en sus propias carnes la aceleración de los tiempos. Porque no es lo mismo pintar a la familia de Carlos IV que a la de Juan Carlos I. En ésta hay que estar borrando a uno y a otro, y precisamente de los que mejor daban en el cuadro. Y ahora, parece que va a tener que quitar a la mitad de la panda ¡Así no hay manera de componer una obra inmortal! Y para más inri, resulta que Antonio López es un perfeccionista patológico. Siempre buscando esa luz tan fugaz que ilumina de forma peculiar. Vamos, que se ha metido en un fregao de tres pares.
Sé que don Antonio no lo hará, pero en otro tiempo esto se arreglaba en un pis pas. El maestro contrataba a media docena de pintores noveles de los de diez en la academia, le montaban un lienzo de los grandotes y con los mejores materiales; y con el carboncillo, ese mismo maestro preparaba la obra en una mañana inspirada. Luego, y durante unas semanas, se daba unos garbeos, echaba un par de broncas de vez en cuando, y cuando todo estaba casi a su gusto, daba el toque final. Esas pinceladas magistrales que, por cierto, le pillaban fresco y lúcido. Era el Photoshop de nuestro Siglo de Oro.

La imagen está tomada de la Red, de este enlace y desconozco quien es el autor

4 comentarios:

Antònia Pons Valldosera dijo...

Según informan ahora mismo la familia real no va a sufrir recortes. Guardemos el fotochop para mejor ocasión.
Un abrazo.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

A este paso se queda sin objeto de retrato.

José Núñez de Cela dijo...

Más que pintarlos o retratarlos, podría borrarlos, con la vana esperanza de que sus obras tengan parecidos poderes al de aquel retrato de Dorian Gray

Aldabra dijo...

Pues no tenía ni idea del encargo pero sí que lo tiene difícil, sí.

Más que cuadro va a ser un sello de correos por ello de que no quede mucho hueco libre.

biquiños,