01 septiembre 2011

Una de atletismo del bueno

Hace sólo unos minutos, Natalia Rodríguez ha conquistado una meritoria medalla de bronce en el 1.500 de Daegu. Sin embargo, la actuación del equipo español es más que decepcionante. Por fortuna, mis hijas me han enseñado a admirar el verdadero atletismo: el de quienes practican este deporte porque les apasiona y porque quieren superarse a si mismos cada día. Tal vez algunos dirigentes deportivos que parece que han perdido el norte tendrían que hablar con mis hijas, o con algunos de sus amigos, o con esos veteranos que cada día se calzan las zapatillas con la misma ilusión que tenían cuando para ellos todo estaba por estrenar.

Porque yo soy de los que piensan que si favorecemos con ahínco el verdadero deporte de base, las medallas que tanto parecen importarles a algunos vendrán por añadidura.

Y por eso mismo, hoy te invito a vistar el sitio web del club de mis hijas.


La imagen está tomada de la Red y desconozco quien es el autor.

1 comentario:

Frank Invernoz dijo...

Muy buen post y totalmente de acuerdo contigo.