13 marzo 2011

Grietas en la réplicas, el signo de nuestros tiempos

Esta semana han aparecido grietas en dos esculturas de la catedral de Burgos que están a la intemperie. Para quienes lo desconozcan, esas grietas no son la huella inevitable del paso de los siglos, sino el signo de nuestros tiempos. Porque las dos estatuas agrietadas fueron construidas en el año 2.000 para sustituir a las originales. Lo realmente paradójico es que aquellas aguantaron dignamente quinientos añitos de nada; posiblemente, las mayores agresiones las sufrieron durante el siglo XX, aunque esto es algo que no puedo afirmar. Y las réplicas, copias al fin y al cabo, construidas acorde a los parámetros tecnológicos de nuestra sociedad y cargadas al erario, a los 10 años ya padecen daños evidentes.
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Noticia original en DIARIO DE BURGOS

2 comentarios:

Antònia Pons Valldosera dijo...

Parece como si el mundo se desmoronara a nuestro alrededor.
Un abrazo.

Merche Pallarés dijo...

Nuestra civilización actual con todos los gases y humos que emanamos a la atmósfera, está destrozando todo lo que duró durante siglos. Qué pena. Besotes, M.