09 enero 2011

Una lección de generosidad


Ayer recibí una lección de generosidad. Os lo contaré muy brevemente. Mi hija María tiene que conseguir una marca muy exigente para participar en el Campeonato de España. Su distancia son los 3.000 metros lisos, y si no tienes una referencia, es muy difícil lograr ese objetivo.

Así que ayer, Estefanía, dedicó su tarde de sábado para ayudar a mi hija. No nos conocemos de nada, no tenemos compromisos pendientes... Pero Estefanía hizo el papel de liebre para María porque se lo pidió su club, y Félix, su entrenador.

Al final, María no logró esa marca. No importa, lo conseguirá en breve. Pero yo no olvidaré a Estefanía, que me ha demostrado que la juventud no es como nos la quieren vender en tantas ocasiones. Eso ya lo sabía de antes, pero siempre es bueno confirmarlo una vez más.
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Sé que Estefanía no leerá este post, tampoco me importa. Pero yo ahora, sí que tengo una deuda pendiente.

6 comentarios:

Merche Pallarés dijo...

¡Me encanta saber de los progresos de María! Aunque no haya llegado a esa marca pero,¡qué importa! Supongo que Estefanía es la que corre delante de ella... Besotes, M.

Antònia Pons Valldosera dijo...

Lo logrará.
Estefanía es una deportista como María. Los que practican deporte por placer y asimilan sus valores son generosos. Estoy absolutamente segura que si hubiera sido al revés, María también hubiera hecho lo mismo.
Felicidades, ánimo y un abrazo.

Francisco O. Campillo dijo...

Merche
Me alegra de que te alegres con los éxitos de María. Por cierto, sin comerlo ni beberlo, Ana consiguió marca para asistir al Campeonato Autonómico.

Antònia
Lo logrará.
Y espero que el día en el que ella tenga que ser tan generosa con una niña que ahora juega con las Bratzs (o como se escriba) no lo dude ni un instante ;-)

Merche Pallarés dijo...

¡Enhorabuena a Ana! Mira que a la chita callando, Ana ¡está consiguiendo muchas cosas! Tienes unas hijas de campeonato, querido Fran. Besotes, M.

ESTHER dijo...

Hola Francisco, yo también disfruté de la carrera de María y de su liebre por un día, Estefania. Fue emocionante ver como se esforzaron las dos por conseguir un objetivo, en este caso deportivo. Lo mejor fue que sin casi quererlo Estefania consiguió marca para el regional de Oviedo, me comentan...Y María seguro que lo consigue pronto. Las dos se ayudaron mutuamente, y nos ayudaron a todos los que aplaudiamos a creer más en el deporte.

Francisco O. Campillo dijo...

Esther
Bienvenida a CAMINANDO.
Me alegra lo que me cuentas de Estefanía; y es cierto, hay carreras que te ayudan a creer más en el deporte.
Y no sigo, que se me cae la baba.