31 enero 2011

Nuestros hijos de puta

-¿Pero que ha hecho este hijo de puta?
A lo que el Presidente responde:
-Sí, es un hijo de puta, pero no se olvide... es "nuestro" hijo de puta.
.
Este diálogo se atribuye a diferentes protagonistas, y estoy seguro de que se ha repetido en los últimos días en algunos despachos de cierta importancia. Y yo desde aquí, quiero apelar una vez más a la realpolitik de la que soy converso. Seamos egoístas. Porque si queremos que nuestro modelo de sociedad no se vea socabado más pronto que tarde, deberemos defender sin tapujos ciertos principios. Tenemos que aprender la lección de los años treinta, cuando algunos sonreían ante un personaje que luego asoló Europa y cometió los más horrendos crímenes contra la Humanidad. Y para los que tengan mala memoria, algo más recientito, cuando nos la cogíamos con papel de fumar (¡Huy! no seamos tan duros, mejor una declaración seguida de un manifiesto de condena) mientras los Balcanes se enfangaban en sangre inocente. Solo la firmeza de los Estados Unidos fue capaz de poner punto y final a la barbarie. Y con esa sumó tres en un siglo en nuestra casa.
Ahora descubrimos que teníamos por vecinos modélicos a dos hijos de la gran. Yo diría que, al menos tres. Ya se sabe, a uno que le gusta mirar hacia el Oeste.
Pues ahora toca realpolitik a saco: firmeza democrática y defensa del único modelo de sociedad capaz de garantizar la convivencia. Que tengo la impresión de que es el que reclaman quienes en este mismo momento se manifiestan en el Magreb.
Eso, o algunas bonitas declaraciones de intenciones que luego no servirán ni para limpiarse el culo cuando ciertos integristas aprovechen que el Pisuerga pasa por Valladolid.

4 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Cuántos errores en bien de la seguridad de Occidente.

Por Abdellatif Laâbi, escritor marroquí dijo...

En Marruecos se impone un cambio de rumbo. Marruecos, seguramente, y por multitud de razones, no es Túnez, pero algunos ingredientes que han estado en el origen de la llamada revolución de los jazmines se encuentran, casi de manera idéntica y desde hace ya mucho tiempo, en nuestro país.

Sorprendente Túnez dijo...

Y este otro artículo del director del Centro de Estudios e Investigaciones sobre el Mundo Árabe Contemporáneo

Antònia Pons Valldosera dijo...

Hijos de puta los que lo son y los consentidores.
Hijos de puta los que meten a Dios de por medio.
Y ya puestos a hablar mal y como tengo un repertorio infinito de palabrotas en todos los idiomas: QUE SE JODAN TODOS.
Un abrazo.