03 diciembre 2010

Un paso acertado y algunos gritos inoportunos

Ayer, y de manera prácticamente unánime, el Congreso de los Diputados aprobaba una moción en la que se condena la violencia que se ejerce en el Sáhara Occidental. Esta resolución ha evitado la condena al gobierno marroquí por su responsabilidad en los hechos, y aún así, la reacción de Rabat ha sido furibunda. Esta claro que Marruecos desconoce cuales son las herramientas democráticas sobre las que se articula la acción política de las naciones libres.

Ayer me alegré, porque mis representantes dieron un paso que, aunque claramente insuficiente, marca una línea de actuación que considero acertada. Sólo un pero, que me resulta especialmente difícil de expresar: Un grupo de personas tuvieron que ser desalojadas de las tribunas destinadas al público cuando proferían gritos e insultos en el Hemiciclo. Todos hemos podido verlo por televisión. No era el momento ni el lugar. Siento decirlo.

Allí donde reside la soberanía del pueblo español no se pueden lanzar proclamas como si de la plaza de Atocha se tratase. La democracia es generosa y en ocasiones pusilánime; y el pasado de España pesa a veces como una losa. Pero creo que el presidente del Congreso actuó de manera correcta al expulsar a aquellos que estaban insultando a nuestros representantes.

Soy consciente de que diciendo este tipo de cosas no ganaré amigos, tampoco lo pretendo. Pero me parece incalificable que, en el preciso momento en el que el pueblo español exige a su gobierno que condene los incidentes violentos que se sucedieron durante el desalojo del Campamento Dignidad, alguien ... ¿para qué seguir?

El pueblo saharaui tiene perfecto derecho a adoptar la estrategia que le parezca más conveniente para la defensa de sus legítimos intereses. Quienes han decidido compartir su penosa andadura, también. Algunos pueden continuar de manera machacona con aquello de “España responsable, España responsable”, que sin ninguna duda es cierto. Pero cuando pone el acento en esas viejas deudas posiblemente se consiga el aplauso de los fieles, pero no se sumarán más adhesiones. Y alguna vez habrá que ir mirando al futuro.

4 comentarios:

Antònia Pons Valldosera dijo...

En este caso no estamos de acuerdo.
Después de todo el "pollo" que se ha montado con Vikileaks vemos que nuestra querida democracia es solamente apariencia, los tres poderes no son tan independientes según se desprende de algunos cables cruzados entre embajadas con el triste motivo del asesinato de Couso.
A cambio de una papeleta en las elecciones se aseguran 4 años de hacer lo que les dé la gana sin contar con nosotros, cuando no van bordeando la línea que separa la legalidad de la ilegalidad, pagan sobornos, algunos meten la mano en la caja, otros mienten con todo descaro y otros priman los intereses a las personas.
4 años de patente de corso bien valen un par de broncas. Aquí porque era el Congreso pero...¿y cuándo te echan de un miting a empujones? ¿Tampoco es el momento de gritar?
Porque parecen sordos y si no lo son se lo hacen que es peor.
Referente a los insultos, la versión de Youtube no los incluye, me acuerdo de un pareado que rezaba más o menos:
"Como al sordo que a veces le grito,
al necio el insulto dedico".
Para mi esta condena light, es mejor que nada, pero no es sino un intento de aplacar a la opinión pública española. Y además la presión dentro del mismo PSOE está siendo terrible. El partido del gobierno es como el Titanic y ya sabemos qué le ocurrió al insumergible. Ojalá les ocurra lo que en Cataluña que no puedan salvar ni los muebles.
Son unos impresentables en el mejor de los casos y Bono el presidente.
Un abrazote indignado.

PS/Por cierto está en marcha una campaña de autoinculpación a la que pienso sumarme: YO TAMBIÉN ESTUVE EN EL CONGRESO, QUE ME DETENGAN.

Francisco O. Campillo dijo...

Antònia

No es malo que discrepemos. Ambos hemos aprendido de esas discrepancias en estos años, yo al menos.

Por cierto, yo no pienso autoinculparme de nada. No estuve en el Congreso, pero te puedo asegurar que jamás hubiese gritado ni insultado a nadie en ese hemiciclo que me merece el máximo respeto.

Y si yo fuese saharaui, me hubiese alegrado de que en el lugar en el que reside la Soberanía del pueblo español se condenase -aunque fuese de manera muy tibia- la violencia que se perpetra en el Sáhara Occidental.

José María Sánchez Torreño dijo...

Al final vamos a tener que dar la razón al Sr. Bono cuando en unas declaraciones ha venido a decir que la defensa del pueblo saharaui han de realizarla personas que al menos estén a la altura del mismo.
Francisco, estoy de acuerdo con lo publicado en el blog y la respuesta al primer comentario.
Las ideas expresadas con las palabras adecuadas y en los foros oportunos son nuestra mejor arma.

Antònia Pons Valldosera dijo...

José María y la respuesta al señor Bono sería que los parlamentarios españoles también deberían estar a la altura de los que les votamos y ya se ve lo que hay.
Pasamos de la privatización a la militarización y eso con un gobierno que se dice de izquierdas. Si llegan a ser de derechas.. fusilan a unos cuantos.
Como dijo la sartén al cazo: apártate que me tiznas.
Un saludo