22 noviembre 2010

Seis píldoras sobre el Sáhara

Estos días, el Sáhara ha vuelto a ser noticia, tristemente. Muchas de las opiniones que se manifiestan por supuestos expertos, carecen del más mínimo rigor. No es un blog el lugar adecuado para sentar cátedra, ni yo la persona más adecuada para ello, pero me atreveré a apuntar algunas pinceladas para aportar perspectiva a este conflicto.

Con Franco no hubiese pasado
Muchos afirman que la entrega vergonzosa del Sáhara no se hubiese producido si Franco hubiese mantenido sus facultades. Es imposible saberlo a ciencia cierta, pero sí que sabemos que entre noviembre de 1957 y abril del 58 España mantuvo un conflicto con el Ejército de Liberación Marroquí, silenciado por el Régimen, que se saldó con 198 muertos, 574 heridos y 80 desaparecidos entre los soldados españoles. La práctica totalidad de los territorios en litigio fueron entregados a Marruecos. Franco disfrutaba de excelente salud en aquellos momentos.

Los lazos de soberanía
En octubre de 1975, el Tribunal de la Haya dictaminó que no existía ningún lazo de soberanía entre el Sáhara Occidental, por una parte, y el reino de Marruecos y el territorio mauritano por otra. Marruecos interpretó de manera torticera aquella sentencia, pero realmente constituye uno de los fundamentos jurídicos para mantener que ese territorio continúa pendiente de su proceso de descolonización. El principal artífice de aquella victoria legal fue el diplomático español Jaime de Piniés.

35 años de lucha
Si hoy hablamos de 35 años de lucha del pueblo saharaui, situaremos su inicio en 1975. Sin embargo, a finales de los 60, e impulsado por Mohamed Sidi Brahim Basir, comienza a articularse el movimiento nacionalista saharaui. Bassiri, como se le conoce, fue detenido como consecuencia de la manifestación de Zemla (17 de junio de 1970). La manifestación fue reprimida de manera brutal (cuatro muertos y veintiún heridos) por La Legión y, muy posiblemente, Bassiri murió asesinado en las horas posteriores. Así que la lucha del pueblo saharaui por su independencia suma una andadura de casi 50 años.

España no pudo detener la Marcha Verde sin causar una masacre
Para detener la “pacífica” Marcha Verde hubiese bastado con minar la frontera e informar a los responsables de la misma –delante de los medios de comunicación- sobre la situación a la que se exponían. Esa situación se produjo realmente pero, por órdenes del gobierno español, los zapadores tuvieron que desmantelar los campos minados para permitir el paso de la Marcha y evitar un estrepitoso fracaso a la iniciativa marroquí. Por cierto, Marruecos incumplió los acuerdos sobre el trecho del territorio al que podrían acceder con esa acción.

Las fuentes históricas
Son escasos los estudios rigurosos sobre la presencia española en el Sáhara y sobre los combates que mantuvo el Polisario con las tropas españolas. José Ramón Diego Aguirre constituye una de las fuentes más fiables y rigurosas. La historia de este militar e historiador merecería por si sola una novela. Baste decir que fue el responsable de uno de los Servicios de Información que operaron en la zona durante la última etapa de la colonia, y que dedicó el resto de su vida a defender con ahínco la causa del pueblo saharaui. Fue nombrado Ciudadano de Honor de la República Saharaui y hoy, sus cenizas volarán libremente por los cielos de Tifariti.

La ineficacia militar del Muro
En 1980, Marruecos inicia la construcción de un muro, que hoy cuenta con más de 2.700 km de longitud, y que separa el territorio controlado por Marruecos del resto del Sáhara Occidental. Cualquier acción militar convencional al otro lado de ese muro convertiría la retirada en una masacre. El modelo de guerra de guerrillas, o razzias, que practicaron los polisarios de manera eficaz contra Marruecos y Mauritania, sería hoy inviable a causa del Muro. Sobre todo, si a ello le unimos que la practica totalidad de los hipotéticos combatientes saharauis han nacido en un territorio diferente a aquel en el que se desarrollarían las acciones de guerra.

Por hoy, creo que ha he desempeñado el papel de abuelo Cebolleta por más tiempo del que hubiese sido aconsejable. Perdón por la licencia que me he tomado.

7 comentarios:

Andrade. dijo...

Solo me detendré en una de tus píldoras, el famoso muro marroquí. La efectividad militar de esta construcción es nula, solo sirve para separar a la población y como defensa "psicológica" de las tropas marroquís; en el momento que se desatasen las hostilidades no serviría para nada y volaría por los aires.
Las fuerzas saharauis, aunque parezca increible, se ejercitan a los dos lados del muro; ya antes del alto el fuego, no solo los militares saharauis cruzaban el muro, también lo hacian periodistas como Fernando Guijarro Arcas.
En cuanto a la guerra de guerrillas, estas solo se produjeron en las primeras fases del conflicto, desde la ofensiva Hauari Boumedian la guerra fué un conflicto de posiciones con grandes efctivos blindados, batallas de Uargziz, de Ras-el-Janfra, etc. a principios de los ochenta, o las que se desarrollaron tras la construcción del muro y que ya demostraron su inutilidad durante la ofensiva Gran Maghreb.

Francisco O. Campillo dijo...

Andrade
Agradezco, desde la discrepancia, tu aportación. No sabes cuánto me gustaría estar equivocado en ese punto.
Sin embargo, reconocerás conmigo que no es lo mismo que un grupo reducido de individuos atraviese el Muro -todos sabemos que es posible y que se ha hecho en varias ocasiones- a que un contingente de combatientes desarrolle operaciones militares con un muro minado y cerrado a sus espaldas.
Ojalá el tiempo no tenga que darme la razón en este punto.

Andrade. dijo...

No tomes mi comentario anterior como una opinión personal, solamente transcribo confidencias de efectivos militares saharauis (concretamente conductores de transportes de personal blindados). Vuelvo a repetir que el muro volaría por los aires de acuerdo con sus necesidades, y tomad esa voladura como algo literal y físico, y aquellos tramos que se mantuvieran servirían como puntos de defensa y contención ante posibles repliegues (no perdamos de vista que los muros tienen dos lados, y ambos se pueden emplear de la misma forma); supongo que todos conocemos la estructura de la construcción, los campos de minas, alambradas, el foso y el terraplén (con sus grados de inclinación), las unidades que lo custodian, su composición y armamento, etc., todo eso está más que estudiado y asumido por el EPLS.
Coincido contigo en tu último deseo, que todas estas palabras se queden solo en eso, en palabras.
Un saludo y continuad con vuestro trabajo, quizá esta sea una de las pocas causas justas que quedan en esta sociedad.

Andrade. dijo...

No tomes mi comentario anterior como una opinión personal, solamente transcribo confidencias de efectivos militares saharauis (concretamente conductores de transportes de personal blindados). Vuelvo a repetir que el muro volaría por los aires de acuerdo con sus necesidades, y tomad esa voladura como algo literal y físico, y aquellos tramos que se mantuvieran servirían como puntos de defensa y contención ante posibles repliegues (no perdamos de vista que los muros tienen dos lados, y ambos se pueden emplear de la misma forma); supongo que todos conocemos la estructura de la construcción, los campos de minas, alambradas, el foso y el terraplén (con sus grados de inclinación), las unidades que lo custodian, su composición y armamento, etc., todo eso está más que estudiado y asumido por el EPLS.
Coincido contigo en tu último deseo, que todas estas palabras se queden solo en eso, en palabras.
Un saludo y continuad con vuestro trabajo, quizá esta sea una de las pocas causas justas que quedan en esta sociedad.

Andrade. dijo...

No tomes mi comentario anterior como una opinión personal, solamente transcribo confidencias de efectivos militares saharauis (concretamente conductores de transportes de personal blindados). Vuelvo a repetir que el muro volaría por los aires de acuerdo con sus necesidades, y tomad esa voladura como algo literal y físico, y aquellos tramos que se mantuvieran servirían como puntos de defensa y contención ante posibles repliegues (no perdamos de vista que los muros tienen dos lados, y ambos se pueden emplear de la misma forma); supongo que todos conocemos la estructura de la construcción, los campos de minas, alambradas, el foso y el terraplén (con sus grados de inclinación), las unidades que lo custodian, su composición y armamento, etc., todo eso está más que estudiado y asumido por el EPLS.
Coincido contigo en tu último deseo, que todas estas palabras se queden solo en eso, en palabras.
Un saludo y continuad con vuestro trabajo, quizá esta sea una de las pocas causas justas que quedan en esta sociedad.

Merche Pallarés dijo...

Muy interesante la información que aportas y el debate que te traes con ANDRADE, aunque su último comentario haya aparecido tres veces...
¿Recibiste mi e-mail? Besotes, M.

Antònia Pons Valldosera dijo...

Están siendo movilizados un montón de reservistas que habían participado en las hostilidades hasta 1991. Guerrilleros expertos y conocedores del terreno.
Marruecos junto con Gdeim Izik, ha quemado la poca paciencia que les quedaba a los saharauis. No creo que ellos busquen su propio exterminio, deben tener alguna baza que desconocemos. Y sí, los muros puede que impidan entrar pero también impiden salir.
Además tienen dentro un caballo de troya que son, incluso, los saharauis más afines a Marruecos,como Ramdan Messaud o Gajmula Ebbi que ya se han pronunciado y se siguen pronunciando en contra de esta barbarie.
Por lo poco que les conozco no creo que pretendan ganar una guerra convencional sino desestabilizar el frágil regímen marroquí que se sustenta por los apoyos exteriores, especialmente el francés. Francia es una de las grandes culpables de la situación de estancamiento del conflicto y de las "tibias" declaraciones de la ONU.
Personalmente me duele en toda el alma ver estas imágenes de jóvenes dirigiéndose al frente pero les entiendo. 35 años son demasiados para vivir en el exilio o bajo la bota del ocupante.
No sé qué va a ocurrir aunque algo se deberá mover si se produce una vuelta a las armas.
Los saharauis son fatalistas, creen que lo que ha de suceder, sucederá y que todo el mundo nos tenemos que morir un día.
¿Qué mejor manera que hacerlo luchando por lo que quieren?
Son hombres libres que quieren luchar para seguir siéndolo y para que sus hijos puedan vivir en Libertad.
Las cosas van muy deprisa, ahora. Esto lleva cociéndose desde hace ya un tiempo por lo que he podido observar en mis viajes a los Campamentos. Es ahora o nunca.
Y no sabes como me duele que tenga que haber muertos para que alguien intervenga.
Un abrazo triste y solidario.