24 noviembre 2010

Sáhara Occidental: evitar la guerra

Hoy, reproduzco en CAMINANDO la carta de Guillermo Medina que publica EL PAÍS y que comparto.
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Mucho me temo que el Frente Polisario, desesperado y azuzado por el "clamor de guerra" de algunos, se desliza hacia la reanudación de las hostilidades. Sería una guerra que no puede ganar, salvo, quizás, con la muy improbable implicación directa de Argelia en la misma.
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Un pueblo de apenas medio millón de personas situadas en una geografía remota y aislada no puede ganar una guerra tan asimétrica. El "silencio, la complicidad y la indiferencia" que sus dirigentes atribuyen, justamente, a la comunidad internacional, no cambiaría ante el uso de las armas.
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Consideren pues la posibilidad de que la guerra sea aprovechada por Marruecos para lograr una solución "definitiva" del conflicto, la anexión pura y dura del territorio. La única salida posible es la negociación.
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Cierto es que parece imposible un final feliz mientras unos rechacen de plano la autodeterminación y otros la exijan sin limitación alguna. Pero siempre queda la esperanza, y en todo caso se evitarían sufrimientos aún mayores al pueblo saharaui.
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Por cierto, la hipotética participación de Argelia en un conflicto armado en la zona no solo es altísimamente improbable, sino que sería dramática para la estabilidad de la zona. Quienes consideren que si los saharauis inician un conflicto se desatarían elementos favorables a su causa, no solo juegan al aprendiz de brujo, sino que disparan con la pólvora del Rey, algo que siempre dio mucha alegría a los arcabuceros que tan comedidos se mostraban en el gasto de lo propio.

15 comentarios:

Félix Soria dijo...

Tal como ha "colocado" el escenario Rabat, la única forma de evitar la guerra es permitir que Marruecos se apropie definitivamente del país de los saharauis.

Francisco O. Campillo dijo...

Félix
No te falta razón en tu planteamiento. Sin embargo, también se podría cambiar la "colocación" del escenario de manera que no le resulte tan favorable a Marruecos.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Me alegro de no ser el único en ver las cosas así.
Desde mi punto de vista, la única salida positiva para el pueblo saharaui parte de la democratización verdadera de Marruecos. En tanto esta sea imposible, todo lo demás lo es.

Daud. dijo...

Estos ejercicios de buenismo desaforado resultan vomitivos; las decisiones que puedan tomarse en este conflicto desde la parte saharaui, para bién o para mal, corresponden al propio pueblo saharaui representado por el Frente Polisario. ¿Quién es el tal Guillermo Medina para pontificar sobre que conviene o que no conviene hacer desde la comodidad del teclado de su ordenador, cuando hay todo un pueblo que llevan 35 años arrojado en el vertedero de la historia?, ¿porqué el blogger, que según su propio perfil se implicó en este conflicto en 2003, doce años después del alto el fuego, lleva varios días haciendo lo mismo cuando ha demostrado que sus conocimientos sobre el asunto son mínimos?.
Respeto sus puntos de vista, pero me subleva que termine su entrada de hoy acusando a los que no comulgan con su buenismo de que disparan con pólvora del rey (curiosamente su posición me recuerda a la del actual presidente del gobierno con sus "ansias infinitas de paz").
Frente a sus opiniones se pueden citar las de destacados gabinetes de estudios estratégicos norteamericanos y británicos, bastante más fundadas que las suyas, que hace ya tiempo indicaron que solo una reactivación del conflicto aunque sea a baja escala, puede dar el empujón que intente solucionar definitivamente el conflicto. De hecho la Intifada del 2005, Minettu Haidar en Lanzarote y los sucesos de las semanas pasadas en El Aaiún, que no son negociaciones precisamente y más bién se parece a una sublevación, han conseguido poner contra las cuerdas al gobierno español y desenmascarar al régimen marroquí.
Finalmente estamos los que desde los setenta acompañamos al pueblo saharaui en su travesía, los que tenemos antecedentes policiales por molestar en las embajadas norteamericana y francesa en los ochenta, cuando surtian de armamento al ejército marroquí. Nosotros, como dije al principio, tomaremos como óptima la decisión que adopte el pueblo saharaui.
Un saludo.

Francisco O. Campillo dijo...

Daud
Está claro que tú no practicas el... buenismo.
No me defenderé sobre tus descalificaciones sobre mi bajo conocimiento del "asunto" porque ese es un hecho opinable, y porque seguro que tengo mucho por aprender.
Pero no confundamos los términos. Expresar una opinión personal no quiere decir que niegue la capacidad de decisión del Polisario ¡Ni muchísimo menos!
Es algo tan sencillo como que los seres humanos tenemos opiniones propias, y el derecho a expresarlas libremente -y la obligación a asumir críticas por ello-

Por cierto, jamás nadie me ha negado el derecho a dedicar algunas horitas de mi tiempo a apoyar al pueblo saharaui con el argumento de que yo no pertenezco a ese pueblo.

Anónimo dijo...

Es mejor moriendo defendiendo la causa y el deerecho a la libertad, que morir otros 35 años en el olvido,como saharaui llevando 10 años trabjando en españa, estoy mas que nunca covenicido que marrueco solo entiende el lenguaje de las armas,tambien les aseguro que no dudare ni un segundo en volver y coger mi fuisl contra marruecos
mohamed

Antònia Pons Valldosera dijo...

Compañeros, el derecho a discrepar y las razones se pierden cuando se recurre a las descalificaciones personales.
Me consta la implicación y el compromiso de Fran.
Hoy sólo puedo decir que las respeto y que me merecen, Fran lo sabe, mucha consideración.
No voy a expresar mi opinión sobre si va ser beneficioso o perjudicial la vuelta a las armas. Pensemos lo que pensemos los que estamos comprometidos en esta lucha la última decisión corresponde a los saharauis.
Si me preguntan, en privado, expresaré mi propia opinión y si no lo hacen que no lo harán porque aunque me siento parte de este pueblo no lo soy, estaré acompañándoles, en la paz o en la guerra.
Para mi no hay otra opción.
Un abrazo solidario, Fran.

Francisco O. Campillo dijo...

Gracias, shukran por tu abrazo, amiga Antònia.
Pero no perdamos la perspectiva; decir lo que pensamos en voz alta exige su peaje.

Desde el gulag. dijo...

Jo, además de buenista, martir por "pensar en voz alta".

Que le den una medalla ya.

Antònia Pons Valldosera dijo...

No es mi blog y desde luego Fran no necesita que yo le defienda pero no puedo por menos que decir que si lo mismo que escribes, lo hicieras dando la cara, de verdad, sin escudarte en el anonimato te respetarías a ti mismo y te respetaríamos los demás lectores del blog.
A Fran no le veo yo con la corona del martirio en su cabeza, por cierto, muy bien amueblada y no como otras y no miro a nadie.
Buenas noches.

Félix Soria dijo...

¿Cuándo dejaremos de publicar las "lecciones" de los "valientes" anónimos?, máxime cuando hay descalificaciones personales.
Ser demócrata y tolerante no equivale a, or ejemplo, dejar votar en las elecciones a los que se niegan a presentar el DNI, el permiso de conducir o el pasaporte.
La opinión de los anónimos no vale casi nada y nada de nada cuando menosprecian personalmente a quien les proporciona el altavoz.

Desde el Gulag. dijo...

Guau Félix!, otro demócrata que respeta todas las opiniones pero aboga por censurar las que no le gustan y le bailan el agua.

Decid la verdad, no os dais besos a vosotros mismos porque no os alcanzais.

Antònia Pons Valldosera dijo...

Pues verás Gulag, a veces cuando me levanto con el guapo subido y después de una sesión de restauración no me resisto y me doy besitos en el espejo.
¡No te digo!

Merche Pallarés dijo...

Wow! 13 comentarios con un debate muy jugoso... Odio los "anónimos". Se puede discrepar y debatir siempre dando la cara pero se ve que muchos son MUY cobardes. Tiran la piedra y esconden la mano. Muy mal. Besotes querido Fran, M.

Anónimo dijo...

Aupa el del Gulag, creía que estaba solo pero ya veo que no. Desde mi punto de vista es la gente que vive en el Sahara la que tiene que decidir, lo demás son pajas mentales, muy respetables por otra parte, de progres con problemas de conciencia.