14 octubre 2010

Tiempo de poemas

Se me ha acercado una niña, y me ha preguntado: ¿Qué es la poesía?
Y yo le he contestado: la poesía eres tú cuando tengas once años más.
Pero, además de esto, la poesía son las nubes, los árboles del río, una metralleta que tabletea
y un obrero parado ante la fábrica.
Y la poesía es también estar tranquilo
a pesar de todo.
Tomar el aire.
Dejar que el tiempo pase.
Escribir una carta con el tintero
del corazón.
Cerrar la llave del grifo.
Y, sobre todo, la poesía son los poemas
y los poemas, como ya en dicho en alguna ocasión, es una de tantas cosas que hace el hombre sobre la tierra.

Blas de Otero

Pero yo no quiero dejar que el tiempo pase.
No quiero.

No.
No mientras que algunos de mis amigos sienten tanta fatiga.
No mientras otros sufren prisión.
Porque la poesía,
tu poesía,

amigo Blas,
me ha enseñado a rebelarme,
a no dejarme morirme.

Algún día charlaremos sobre ello,
maestro Otero,
bebiendo el vino más rojo
frente al Atlántico.
Y ambos descubriremos el Sáhara,
que será nuestro
por ser suyo.
De los que no desfallecieron

jamás.

6 comentarios:

Antònia Pons Valldosera dijo...

Precioso y emotivo.
Un abrazo

Francisco O. Campillo dijo...

Gracias, shukran, Antònia.
Tú estás en alguna de esas líneas. Ya lo sabes.
Un abrazo solidario.

Poemario por un Sahara Libre dijo...

Fran, gracias siempre y no desfallezcas, te necesitamos. Hoy, como siempre, SAHARA LIBRE.

LUISA M. dijo...

Muy intensos y sentidos ambos poemas: el de Blas de Otero y tu respuesta al mismo, Francisco. Me sumo a esos deseos tuyos. Ánimo.
Saludos.

Merche Pallarés dijo...

Precioso duelo poético entre tú y don Blas. Besotes, M.

Francisco O. Campillo dijo...

Me ha resultado especialmente difícil escribir este post, así que agradezco doblemente vuestros comentarios de ánimo ¡Sois fantásticos! Y enormemmente generosos
;-)