02 noviembre 2009

Después de ir al Sáhara...

Hafda se dirigía a él como el "gordo que ronca". Hafda tenía unos cinco años cuando compartió la jaima de su familia, en el campo saharaui de refugiados de Dajla (Argelia), con el actor Javier Bardem. Han pasado casi dos años y Bardem (Las Palmas, 1969) no ha olvidado ni a Hafda ni a los 30.000 saharauis que viven en este desierto de piedras y cactus, desde que fueron arrancados de sus tierras hace ahora 34 años. Fue en abril de 2008, coincidiendo con su presencia en el festival de cine Fisahara, cuando el actor conoció por primera vez el Sáhara. Y ya está enganchado de por vida. "Me encontré con una gente que tiene una capacidad de supervivencia importantísima. Cuando uno llega allí y pone el pie en el campo de refugiados lo que siente es una profunda indignación. Nosotros, los españoles, les abandonamos y tenemos una responsabilidad histórica con ellos".

Así comienza la entrevista que Rocío García realiza a Javier Bardem y que hoy publica EL PAÍS. Si quieres leerla completa,
pincha aquí.
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"Para el Sáhara siempre tendré tiempo". Es la frase con la que concluye el artículo. Desde CAMINANDO le enviamos a Javier -y al resto de los componentes de la plataforma todosconelsahara.com- nuestro reconocimiento por su labor... y un abrazote solidario.

2 comentarios:

Merche Pallarés dijo...

Nuestro querido Javier Bardem es un HOMBRE como la copa de un pino. Consecuente con sus ideas y luchador. Es un muy buen fichaje para la causa saharauí por su fama y repercusión mediática. Leí la entrevista y me dije: "seguro que Fran escribe un post sobre ésto"...je,je. Besotes, M.
P.D. Por cierto que tu tambien eres un HOMBRE como la copa de un pino, mi querido Fran.

Antònia Pons Valldosera dijo...

Un gordo que ronca... Los niños saharauis no saben de convencionalismos ni de oscars ni de películas.
Me ha encantado esta frase. Estamos tan acostumbrados a ver a los actores siempre rodeados de glamour que, a veces, nos olvidamos de que son personas. Sólo vemos el mito. Hafda vio al hombre.
Un abrazo.