13 noviembre 2009

Aminetu Haidar, detenida


Acabo de llegar a casa y mañana tengo que madrugar porque me espera un día duro. Consulto la Red y descubro que Aminetu Haidar acaba de ser detenida. Ya no sé ni que decir ¡Es tanto el hastío! Sólo el dolor me impulsa a escribir estas líneas. Aminetu ha sufrido torturas y sólo han salido de sus labios palabras de conciliación. Quiero caminar a su lado porque ella representa aquello en lo que yo todavía soy capaz de creer.

¿Qué pretende el “moderno” monarca Mohamed VI? Siempre he procurado que este blog fuese un lugar de concordia y esperanza pero, cada día me cuesta más conseguirlo. Tengo que hacer verdaderos esfuerzos para contener los insultos, para mantener la civilidad que viví en los campamentos de refugiados saharauis.

Hoy recuerdo una frase –creo que es de Marañón- que aprendí siendo un chaval: defender la libertad no es permitir que se pueda expresar quien piense diferente a ti, sino partir de la base de que él puede tener la razón. Así pienso y así procuro actuar cada día. Y tal vez por eso, ahora siento arcadas cuando imagino la suerte que está corriendo Aminetu… y Tamek, y Daddach y Sultana, y… ¿Para qué seguir? ¿Por qué estamos sordos ante una injusticia que tendría que golpearnos en la cara como una bofetada?

Acabo de darles dos besos de buenas noches a mis hijas. Me gustaría no seguir pensando en los presidentes que hablan de la destrucción de los muros caducos cuando tienen ante sus propios ojos los que causan dolor hoy ¿se puede ser más miope? María y Ana me han preguntado qué es lo que ha hecho Aminetu para estar detenida ¿Qué demonios tengo que decirles? Porque el drama saharaui tampoco puede ser un argumento de desgaste para nuestro gobierno. Ni una justificación para aspiraciones secesionistas. Es algo mucho más simple: el pueblo saharaui tiene derecho a un día –un día no es mucho- en el que pueda decidir libremente su futuro.

Y ese día no puede dilatarse por mucho más tiempo. Porque mientras, hombres y mujeres ejemplares –de esos que nos sirven como faro en las noches oscuras- sufren torturas y vejaciones arbitrarias… y detestables. Y otros muchos, como tú y como yo, y como tus hijos y las mías, son condenados al exilio y a afrontar el mañana sin ninguna esperanza.

No puedo incluir enlaces para que conozcas la labor de Aminetu, pero es muy fácil. Busca en este blog o en el conjunto de la Red. Descubrirás una persona realmente excepcional que en este momento –mientras lees estas líneas- está presa y muy posiblemente sufriendo maltratos. Yo no me atreveré a decirle a nadie que es lo que tiene que hacer ante esta injusticia flagrante... ya somos todos mayorcitos.

Si quieres leer la información de EL PAÍS,
pincha aquí

7 comentarios:

Merche Pallarés dijo...

¡Me has dejado de piedra! ¡Aminetu! Le admiro tanto por lo que he leido sobre ella, especialmente a ti y a ANTÒNIA. Qué pena, qué pena... Espero que la liberen pronto. Besotes solidarios, M.

Alicia Mora dijo...

De vergüenza...No me lo puedo creer. Espero que sea liberada pronto. Una gran mujer, luchadora por la libertad y eso duele a gobiernos que utilizan la represión como arma...entre otras muchas.
Un abrazo

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Toda mi solidaridad con esta mujer. Toda mi condena a quien no sabe que la libertad de expresión construye el mundo de la forma correcta.

Cornelivs dijo...

Me adhiero al comentario de Pedro Ojeda.

Un abrazo.

Antònia Pons Valldosera dijo...

Mientras estábamos en la Puerta del Sol nos han dicho que ha sido expulsada a Lanzarote. Una saharaui expulsada por los ocupantes.
Ya no se sabe qué decir ni cómo decirlo. Sin su familia, sin sus dos hijos.
No hay perdón.

momo dijo...

un abrazo fuerte fuerte y enormemente solidario.

momo dijo...

un abrazo fuerte fuerte y enormemente solidario.