26 septiembre 2009

Sobre el derecho a la intimidad de los menores


Está foto se tomó durante la primera campaña “Un Juguete, Una Ilusión” que se desarrolló en los campamentos de refugiados saharauis y fue la portada de la revista SHUKRAN en su edición de octubre de 2006. SHUKRAN ha publicado docenas de fotos de menores similares a ésta. Jamás pixeladas.

El miércoles pedí a los expedicionarios que participarán en la entrega de juguetes que se desarrollará en la primera quincena de octubre que elaboren un reportaje y una crónica sobre la misma. Me han confirmado su colaboración, lo cual, por cierto, retrasará un par de semanas la edición de la revista.

Las fotos de menores son una constante en
SHUKRAN. Creo que prácticamente nunca hemos contado con una autorización que merezca ese nombre por parte de los tutores de esos niños, niñas y jóvenes. Por otro lado, considero que todas ellas son respetuosas y cuidan la imagen de los retratados para no causarles ningún tipo de daño. La inmensa mayoría se han tomado en lugares públicos. Cuando no ha sido así, los tutores de los menores conocían la existencia de esas fotos.

Ese es el “código ético” que empleamos en la publicación de las imágenes de menores. Como responsable de la revista, considero que actuamos de manera adecuada aunque a la vista del tratamiento que se da a este tipo de imágenes en España muchos podrían pensar lo contrario. Por otro lado, es evidente que creemos firmemente que los menores saharauis deben tener los mismos derechos que los menores españoles.

Es muy posible que en nuestro país se estén realizando interpretaciones torticeras sobre el derecho a la intimidad de los menores, pero ese es un tema que me excede. Nosotros mantendremos nuestra línea editorial; así que
SHUKRAN seguirá mostrando fotos como ésta, e incluso aún mejores ;-)

9 comentarios:

Merche Pallarés dijo...

La verdad es que no veo la razón de pixelar las caras de los niños. Prefiero verlos al natural, como es el caso del niño que ya ha salido dos veces en tu blog y, seguro, que aunque lo viera por la calle no le reconocería. ¿Para qué tanta secretividad? No lo entiendo. Como las niñas/abuelitas de Zapatero, con sus caritas pixeladas parecen más monstruosas de lo que deben ser en la realidad... Besotes, M.

Merche Pallarés dijo...

He querido decir que LAS FOTOS son monstruosas no ellas, pobrecitas. Besotes de nuevo, M.

Mª Mercè dijo...

Merche, menos mal que lo has aclarado, jajaja

Estoy de acuerdo con vosotros. Imaginaos lo poco que podríamos disfrutar viendo esa carita feliz del niño con el volquete. Esa carita, vale más que mil palabras!!
(Y perdón por utilizar una frase hecha, pero es la verdad).

Saludos!

Antònia Pons Valldosera dijo...

La cuestión que planteas con los niños saharauis me la he planteado muchas veces.
El problema no es que las fotos se tomen en un sitio público, es que los niños, según la legislación española, para salir en los medios necesitan la autorización de sus padres o tutores.
En el caso de los saharauillos, cuando están aquí tenemos la autorización de los que ostentan la patria potestad, el Frente Polisario. En el caso de las que se toman en los Campamentos, la autorización no es expresa pero padres, madres y niños te piden fotos constantemente. Y una vez pregunté si no les importaba salir en el computer o en un cartel y la respuesta fue que no, al contrario.
Queremos que todo el mundo conozca a los saharauis, me respondieron.

Impacientes esperando las fotos y la revista ;)
Un abrazo.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

El problema es que los medios de comunicación de país saltan con demasiada frecuencia la barrera del sentido común, porque han decidido que todo se vende. Si no hubiera sido por esto, no hubiera hecho falta ningún tipo de reglamentación al respecto.

Anónimo dijo...

el tratamiento de Shkran es muy bueno, y sin rostro no hay humanidad y sin humanidad qué nos queda, la indiferencia, el abismo.

kadijo

Cornelivs dijo...

Coincido con Pedro Ojeda.

un abrazo y feliz fin de semana.

BIPOLAR dijo...

La muñeca que sostiene la niña del fondo es horrorosa comparado con la evolución que ha tenido este producto, pero a ella le parece que tiene un tesoro.

Antònia Pons Valldosera dijo...

Bipo, yo misma vi estos camiones y estas muñecas en las haimas. Los niños estaban muy contentos y orgullosos con sus juguetes.