10 septiembre 2009

¿Por qué hay refugiados saharauis en Tinduf?


El 24 de octubre de 1975, el diario LA REALIDAD -que se publicaba en El Aaiún- titulaba en primera página: “Muley Abdal-lah, hermano de Hassan, rechazó cualquier posibilidad de autodeterminación para los saharauis”. El diario bilingüe denunciaba un posible arreglo entre los gobiernos de Marruecos y España. Ese fue el último número de la publicación que dirigió Pablo Dalmases, hoy, uno de los colaboradores de la revista SHUKRAN.

Solo cuatro días más tarde, las autoridades españolas decretaron acordonar la “ciudad europea” separándola de la “nativa” mediante alambradas fuertemente vigiladas. Nunca antes, durante toda la presencia colonial, había ocurrido un hecho de tanta gravedad.

Semanas después, el 14 de noviembre, se firman los acuerdos de Madrid por los que España cede la administración del territorio a Marruecos y Mauritania: la felonía ya está consumada. En aquellos días, el éxodo de la población saharaui –que oficialmente "goza" de la ciudadanía española en ese momento- es imparable, al tiempo que tropas marroquíes avanzan desde el norte sembrando el terror. Uno de los puntos de encuentro será el fuerte de Tifariti, nuestra posición militar más oriental en el Sáhara. Y allí, la población civil sufrirá el bombardeo de la aviación marroquí con napalm. Nadie pidió a mi país que reaccionase ante aquella ignominia ¿para qué? Era casi como si fuésemos nosotros quienes disparábamos.

El destino final de aquellas columnas de civiles era siempre el mismo: Tinduf, un antiguo punto de referencia para las caravanas de nómadas. Muchos murieron en el camino, pero los que llegaban, ya en territorio argelino, comenzaron a construir los campamentos de refugiados en unas condiciones de máxima precariedad y constituyeron un nuevo Estado que hoy sigue reclamando el territorio que le corresponde por derecho.

Todo esto me gustaría contárselo a Antonio Guterres, alto comisionado de la ONU para los Refugiados, que acaba de visitar esos campamentos; aunque estoy seguro de que él ya conoce todas estas historias. Sólo espero que actúe en consecuencia.

5 comentarios:

Antònia Pons Valldosera dijo...

Hay tantas historias pequeñas en este éxodo de pueblo saharaui que sería imposible explicarlas todas. Horror, traición y actos de una generosidad increíble. Ahora recuerdo al médico Buel·la Ahmed Zein o Fatimetu - Gurutxe.
Españoles que compartieron la marcha y el exilio...
Espero de todo corazón que esta visita signifique un cambio no sólo en las condiciones humanitarias de los refugiados sino también en la política de las grandes potencias hacia el Sahara Occidental.
Magnífico post, este y el precedente que si me permites enlazaré el lunes. Hoy tengo pendiente otro.
Un abrazo.

Cornelivs dijo...

Tomo buena nota de lo narrado.

Un abrazo.

paco delgado dijo...

Hace tiempo que sigo "Caminando".
Este Post, junto a otros de distintos autores, evita que el polvo del olvido sepulte la historia tal como fue.

Ánimo y mis felicitaciones por tu blog.

Paco Delgado
Sitgesmara

Francisco O. Campillo dijo...

Paco

Gracias-Shukran por tus felicitaciones... y por salir del armario y dejarnos tu comentario ;-)

Merche Pallarés dijo...

Ay, querido Fran, veremos, veremos y esperemos... Besotes, M.