09 julio 2009

Son saharauis

Podrás verlos estos días en las calles de cualquier ciudad, sabrás reconocerlos. Sus abuelos, un día fueron españoles –muy posiblemente a su pesar- y ahora son hijos del exilio y del olvido internacional. Pero no te confundas; no viven en un campamento de refugiados porque sus padres sean unos zánganos indolentes. Ni vienen a España en busca de un cariño que les nieguen en sus hogares.
Al principio, tal vez sea difícil de entender, amigo. Pero es que… son saharauis. Pequeños, no hay duda, pero saharauis al fin y al cabo.

Cuando había dado por finalizado este post -ya sabéis, no me dejan excederme para no aburrir a los CAMINANTES- me acaba de venir a la cabeza una idea que quiero compartir. Ahí va. Hay ejemplos en la Historia de guerreros que fueron capaces de superar todas las adversidades: los espartanos en las Termópilas, los legionarios romanos durante siglos, los almogávares que doblegaron un imperio… ¿Qué diríamos de estos muchachos que reclaman justicia, algunos de los cuales pasan una docena de años a miles de kilómetros de sus seres queridos y sin ningún contacto con ellos? ¡Atroz destierro del destierro de la Hamada!

Y como ejemplo de civilidad, a su regreso al hogar prestado no esgrimen mas arma que la fuerza de sus palabras, ¡ rimándolas en español !

1 comentario:

Antònia P. dijo...

Francisco, que bonito homenaje a los poetas de la Generación de la Amistad y que bellas palabras dedicadas a estos pequeños embajadores.
Un abrazo.