23 marzo 2009

Vicente Ferrer, un luchador



Vicente Ferrer llegó a la India en 1952 para completar su formación como misionero jesuita. Aquella experiencia cambió radicalmente su vida. Desde entonces, ha trabajado infatigablemente junto a los más pobres. Por ello fue expulsado de la India en 1968. Pero su labor era ya imparable: 30.000 personas marcharon a Bombay para protestar por su expulsión. Indira Gandhi le permite regresar, abandona la Compañía de Jesús y crea la Fundación Vicente Ferrer en 1969, en Anantapur, una de las regiones más pobres del gigante asiático.

Su vida es una lucha constante y un ejemplo de tenacidad. Hoy se está enfrentando a la muerte y puede que la venza en esta escaramuza. O tal vez no, pero su ingente obra ya nos sirve a todos de ejemplo.

9 comentarios:

Mafi dijo...

Personas como él son un aliciente para creer en el ser humano, mi heroína es Teresa de Calcuta, me encantan... ¿qué tendrán en común? ¿de dónde obtienen su fuerza?... tengo una ligerísima idea. ;)

Merche Pallarés dijo...

Vicente Ferrer es GRANDE. Espero que supere su embolia, que creo que sí. Personas así no deberían morir NUNCA. Muchos besotes, M.
P.D. Echo de menos tus comentarios en mi blog... Espero que no estés enfadado conmigo por lo del libro y que sea porque estás muy liado... Besotes, M.

Antònia P. dijo...

Ferrer está nominado a Català de l'Any.
Espero que supere este infarto cerebral y que pueda continuar con su obra mucho, muchísimo tiempo más.
Un abrazo.

Fuentecillas dijo...

Hola chiquillo.
Deseamos que se mejore lo antes posible. Le admiro por su carrera con los más necesitados. Muchos deberían aprender de él, y en vez de predicar tanto,hacer más.
Bueno apostaremos por su recuperación.
Saludos.
Fuen

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Este hombre sí es un santo.

Rosa dijo...

Hombres así es lo que necesita el mundo.
Estoy seguro que superará la enfermedad, aún le queda por hacer.
Un abrazo

Cornelivs dijo...

Conozco la historia de este hombre.

Mi respeto, admiración y cariño hacia él.

Un abrazo.

Alicia Mora dijo...

Siento una profunda admiración por Vicente Ferrer. Además sus programas y su revolución silenciosa en Anantapur me parecen increíbles. Personalmente estoy con un proyecto que se llama De mujer a mujer que lo propuso V.Ferrer con gran inteligencia. Espero que se recupere. Una gran persona, un gran hombre y un revolucionario de la pobreza.
Abrazos

Francisco O. Campillo dijo...

Merche
No estoy enfadado contigo ¡ni muchísimo menos!

Y a todos -y todas- gracias por encontrar un minuto para dejar vuestro granito de arena en CAMINANDO.