13 abril 2013

Javier Sagredo, vallista


Ayer se celebró la Gala del Deporte de Burgos. Es una buena oportunidad para reconocer públicamente los méritos de una gente que hoy puede servirnos de ejemplo. Me ha alegrado el premio de Celia Antón, una jovencísima promesa del atletismo español a quien sigo desde hace varios años. Y me ha dolido el ninguneo a Javier Sagredo Araguzo. Karina Novoa lo explica en este post.

Javier Sagredo es vallista, ha llegado a las semifinales del europeo de Helsinki, en 2012 ocupa el segundo puesto en el ránking español, y el año pasado cuajó una temporada redonda. Y con todo y con eso, ni tan siquiera fue invitado a la Gala ¿Qué puedo decir para explicar lo que siento?

Conozco a Javier y a Karina, así que ni puedo ni quiero ser imparcial. Los veo entrenar a diario. Sé que no persiguen reconocimientos. Buscan medallas, ¡naturalmente! porque esas se ganan limpiamente en las pistas. Ambos pertenecen a un pequeño club, el Capiscol, de una ciudad que a veces se empecina en ser provinciana. Y que ellos defiendan esos colores, para mi es una prueba de su sentido de la lealtad.

Ya termino. Cuando te ningunean, te ponen en una posición comprometida: si te quejas, pareces el hada resentida que no fue invitada al bautizo de la princesita; y si callas, pues habrá quien piense que otorgas. Así que a sabiendas de que ya no tiene arreglo, yo me pregunto ¿tan difícil hubiese sido invitar a Javier a la Gala? Muy posiblemente estamos hablando del mejor vallista burgalés de todos los tiempos. Burgos, tierra áspera, austera... y desagradecida.

1 comentario:

Antònia Pons dijo...

Existen personas que brillan con luz propia, por eso los satélites, los opacos, los mezquinos las ningunean cegados por su fulgor.
Los brillantes que no buscan protagonismo ni reconocimiento no lo entienden porque nunca han tenido que apagar a otros para lucir.
Un abrazo.