02 marzo 2013

Una pregunta de una niña y otra de uno que se acerca a los cincuenta

Al poco de morir Juan Pablo II, recuerdo que estábamos viendo en la tele la entrada de los cardenales al cónclave. Ya sabéis, todo el boato y la parafernalia en la que el Vaticano es maestro. Pues bien, mi hija pequeña tenía por aquel entonces cinco añitos, y preguntó que qué era aquello. Yo se lo expliqué lo mejor que pude, e inmediatamente me hizo otra pregunta inocente:

-Papá ¿por qué no hay ninguna chica?

Ese es uno de los grandes problemas que tiene que afrontar la Iglesia Católica. El otro lo explicaré con una broma que repito con mis amigos. En este caso, soy yo el que interroga.

-Si Dios hecho hombre, con toda la luz y el aparato pirotécnico, se presentase en una reunión de humanos... ¿Sabéis dónde causaría mayor sorpresa?

Hay muchas respuestas, evidentemente. La mía es la siguiente:

-En un cónclave. Todos exclamarían ¡Ostias! Pues si que existe.

2 comentarios:

Antònia Pons dijo...

¡¡¡¡¡¡¡Hay que ver!!!!!!! Y Exclamarían atónitos:
-Habemus Cristus!!!!!!!!!!

joaquina dijo...

Y para rematarla, si la aparición se produce en esta época, confirmaría su capacidad de perdón, apareciendo en un continente lleno de grandes ladrones.