17 febrero 2013

Durísimas condenas para los 24 saharauis enjuiciados por Marruecos

Las protestas de una importante parte de la población saharaui que levantó el campamento de Gdeim Izik -en las cercanías de El Aaiún ocupado ilegalmente por Marruecos- merecieron un destacado lugar en los medios de comunicación. Las autoridades marroquíes respondieron de manera inoportuna y desmedida, y arrasaron literalmente aquel poblado de jaimas y esperanza a sangre y fuego. Ayer, y después de más de 2 años de detención, el tribunal militar que les juzgaba dictó durísimas penas contra los saharauis acusados por aquellos hechos: 8 cadenas perpetuas, 4 condenas a 30 años y 7 más de 25 años, ampliar.


Conviene destacar que aquella protesta se inició de manera pacífica, que concitó numerosas adhesiones internacionales, y que la violencia solo surgió después de la intervención policial. La imagen superior muestra el estado final del campamento Dignidad arrasado por las fuerzas de seguridad, no precisa de mayores comentarios. Siempre pensé que las autoridades ocupantes necesitaban mostrarse ante la opinión pública internacional como los agredidos de esa revuelta, y por eso creo que respondieron de la manera en que lo hicieron. Pero es únicamente una conjetura de la que no tengo ni la más mínima prueba.

Por otro lado, las defensas de los condenados han denunciado numerosas irregularidades en el proceso, pero el resultado es el que hemos expuesto, que en una monarquía que conserva numerosos tintes medievales, no puede ser interpretado mas que como un escarmiento que pretende ser ejemplarizante, y que no precisa de limpieza procesal.

Puesto que aquella movilización popular de noviembre de 2010 se inició en demanda de derechos básicos y de dignidad para unos ciudadanos oprimidos que quieren dejar de ser súbditos en su propia patria, algunos la consideramos una de las precursoras de lo que más tarde llamamos -ilusionadamente- la "Primavera Árabe". Estas condenas son, por tanto, otra helada en aquella primavera.

5 comentarios:

Antònia Pons dijo...

Estamos desolados.

joaquina dijo...

Parece ser que no se han presentado ni pruebas dactilares, ni pruebas de autopsias, ni tampoco testigos de los asesinatos de los policías. Ciertamente, de un juicio militar casi nadie esperaba sentencias leves pero lo que finalmente han sentenciado es -como comenta Antónia- desolador y desesperanzador.

Anónimo dijo...

Siento decepcionarte, porque sé que lo lees, pero no creo que EL PAÍS pueda ser referencia de ninguna noticia del Sahara Occidental.
Sólo hay que leer como empieza la noticia: "La justicia marroquí ha respetado escrupulosamente las formas,..."
¿respetar escrupulosamente? Indignante ¿Dónde se informa esta gente de EL PAíS?

Un saludo,
MC

Francisco O. Campillo dijo...

MC
No me decepcionas. Soy consciente de que EL PAÍS hay que leerlo ojo avizor ¿Y cuál no?

Aldabra dijo...

¡pobres hombres!

estarán pasando las de san quintín.

yo también creo que todos podemos cambiar las cosas y que debemos hacerlo... el problema es que los que queremos no tenemos ningún peso específico en la sociedad... no tenemos dinero, ni poder, no se nos abren las puertas con sólo decir nuestro nombre... sólo tenemos ilusión, una utopía.

pero bueno, al menos somos conscientes de lo que hay, no nos aborregamos.

biquiños,