21 febrero 2013

Alguien a quien quiero...

Alguien a quien quiero de una manera que jamás imaginé, está pasando un momento muy duro. Las cosas no  le salen como cree que merece y siente que algunos de sus sueños se alejan. No tiene que ser fácil.
He intentado ayudar, pero como siempre, me he puesto grandilocuente:

-Te pueden fallar las fuerzas porque eso no depende de ti, pero jamás pierdas la fe en ti misma.

Ella no ha contenido algunas lágrimas. Yo me he ido a la ducha. Para disimular, más que nada.

2 comentarios:

Aldabra dijo...

¡Como te comprendo! Yo he tenido (y sigo teniendo) que pelear mucho con la persona que más quiero en el mundo, mi hija, por algo parecido. Ella es muy luchadora pero también es verdad que la vida, en muchas ocasiones, no se lo puso facil y precisamente por eso siempre he tenido que estar ahí, empujándola, dándole esas fuerzas que a veces le fallan, precisamente por eso que tú citas, porque pierde la fe en sí misma. Y es que no es facil, la vida está llena de injusticias y sinsabores y cuando eres joven, y no tienes todavía la templanza que se adquiere con los años, no es facil de encajar según que cosas.

Y a veces, ni siquiera disimulo, lloro abiertamente con ella, mano a mano.

biquiños,

Antònia Pons dijo...

Nunca hay que llorar con ellos, creo yo,hay que prestarles toda la fuerza y hacer como si nada ocurriera. O eso es lo que me ha tocado a mí.
Ser la mujer fuerte de la familia. Y a veces eso es muy duro.