15 septiembre 2011

No era esto, no


"Es una ley (la sharía) que sirve para unir a todas las tribus del país", señala el viceministro de Justicia, Jalif al Gehmy. "Y que en el caso de los crímenes más graves contempla la posibilidad del perdón", añade. No obstante, la norma milenaria permitiría cortarles una mano a los ladrones o matar a cualquier homicida. "Eso es cierto", admite el juez Jamal Bennour, integrante del gabinete jurídico de Bengasi y desplazado a Trípoli estos días.

"Pero en la práctica casi nunca se llega a ese extremo. Porque en esos casos, el criminal tiene que confesar cuatro veces su culpa. Es una opción espiritual. El culpable, en esos casos, elige ser castigado en este mundo para presentarse limpio por dentro al otro mundo. Además, tienen que declarar en su contra al menos cuatro testigos. Cuando no se encuentran suficientes pruebas se aplica el código común. Y eso es lo que se hará en la mayoría de los casos. Casi nunca se llegará a aplicar la pena de dar cien latigazos a nadie". Leído en EL PAÍS

Después de leer el artículo completo, a uno se le queda un sabor amargo. No es que se tenga que obligar a las mujeres a llevar velo, porque la inmensa mayoría lo vestirán voluntariamente. Incluso, algunas serán ministras y jueces, y podrán conducir. Naturalmente, no podrán emprender ningún viaje de larga duración sin la compañía de un hombre, pero será únicamente para protegerlas.

Me alegré con la caída de Gadafi. Creí que el pueblo libio quería construir una democracia verdadera. Espero que no hagan bueno al dictador. A veces pienso que los peores enemigos de los árabes... son los propios árabes.

1 comentario:

Antònia Pons Valldosera dijo...

No, el enemigo no de los árabes sino de todas las libertades, son los fundamentalistas.
Las sociedades tribales son muy complicadas. Me pasa lo que a ti que esta deriva me gusta poco.
Un abrazo.