16 abril 2011

Me han estremecido un montón de mujeres

Vaya por delante que no creo en las políticas que imponen la paridad entre los sexos, que no géneros, y que esa forma de pensar me trae alguna discusión con mi compañera e incluso con mis dos hijas. Pero no seguiré por esa línea, que veo que me estoy metiendo en un jardín.

Solo quería compartir esta imagen que no ha sido buscada, pero que me hace reflexionar. Se corresponde con los últimos 5 comentarios y el penúltimo post (el último será éste). Como podéis comprobar, todo son mujeres. Y ya puestos, aprovecho esta circunstancia, para subir al blog la letra de una de mis canciones favoritas. Es de Silvio Rodríguez.


Me estremeció la mujer que empinaba a sus hijos

hacia la estrella de aquella otra madre mayor

y como los recogía del polvo teñidos

para enterrarlos debajo de su corazón


Me estremeció la mujer del poeta, el caudillo

siempre a la sombra y llenando un espacio vital

me estremeció la mujer que incendiaba los trillos

de la melena invencible de aquel alemán.


Me estremeció la muchacha

hija de aquel feroz continente

que se marchó de su casa

para otra de toda la gente.


Me han estremecido un montón de mujeres

mujeres de fuego, mujeres de nieve.


Pero lo que me ha estremecido

hasta perder casi el sentido

lo que a mi más me ha estremecido

son tus ojitos, mi hija, son tus ojitos divinos.


Me estremeció la mujer que parió once hijos

en el tiempo de la harina y un kilo de pan

y los miró endurecerse mascando carijos

me estremeció porque era mi abuela además.


Me estremecieron mujeres

que la historia anotó entre laureles

y otras desconocidas, gigantes

que no hay libro que las aguante.


Me han estremecido un montón de mujeres

mujeres de fuego, mujeres de nieve.


Pero lo que me ha estremecido

hasta perder casi el sentido

lo que a mi más me ha estremecido

son tus ojitos, mi hija, son tus ojitos divinos.


3 comentarios:

migramundo dijo...

Yo también tengo problemas, conmigo mismo, con eso de la paridad (impuesta) de sexos, que no de géneros, en efecto. Me parece detestable; pero a veces tengo que admitir que es muy difícil encontrar fórmulas para meter a la mujeres "sin calzador" allí donde tienen tanto derecho como los hombres a estar. No es fácil arreglar esas cosas con buena voluntad, hace falta cierto grado de imposición.
Saludos

P.D. Silvio Rodríguez fue durante mucho tiempo uno de mis autores favoritos, hasta que me enteré de que había firmado sentencias de muerte. Desde entonces no puedo evitar pensar en su impostura "poética", o en la impostura de su poesía, como quieras.

Merche Pallarés dijo...

Precioso homenaje a su hija y a las mujeres, como su abuela, que parieron once hijos sin tener nada que llevarse a la boca. A menudo me pregunto ¿cómo lo hicieron? Cuándo hoy en día es muy difícil pasar de tener más de un hijo, ¿máximo dos? Algo funciona muy mal en nuestra sociedad capitalista. Besotes, M.

Antònia Pons Valldosera dijo...

A mi tampoco me gusta lo de la paridad. Me parece paternalista.
A mi no me gustaría ocupar un puesto por esta dichosa ley.
Un abrazo.

PS/ El poema me ha recordado a mi abuela.