05 mayo 2010

La verdadera talla

Por razones que no vienen ahora al caso, en los últimos días he reflexionado sobre una teoría que mantengo desde que recuerdo: la verdadera talla de un ser humano se descubre en los momentos de dificultad. Y esa talla no tiene absolutamente nada que ver con su cuenta bancaria, ni con los títulos que atesora, ni con los cargos que desempeña.

Los activistas saharauis que se enfrentan a fuerzas poderosísimas, quienes son capaces de viajar hasta el Sáhara Occidental para apoyarles; pero también ese padre de familia que afronta la crisis con coraje, la mujer que supera todas las barreras… nos enseñan cada día valores realmente ejemplares.

El domingo, mi hija me dio una nueva lección práctica sobre esa teoría. En León, corrió los 3.000 metros en el Campeonato Autonómico de Clubes, y en la segunda vuelta, cuando sólo había recorrido los primeros seiscientos, estuvo a punto de desfallecer, le dio el flato. Había que ver su cara para adivinar su dolor. Fueron dos vueltas dramáticas. Pero María se sobrepuso, apretó los dientes y, finalmente, quedó la primera en su categoría.

Podréis pensar que desvarío, y muy posiblemente os sobre razón, pero hoy creo que el pueblo saharaui está más cerca de su meta de lo que él mismo cree. Pero esto último no se lo digáis a nadie, porque habrá que seguir apretando los dientes.

3 comentarios:

Merche Pallarés dijo...

María sigue siendo una ¡campeona! y lo que será... Besotes, M.

migramundo dijo...

Ojalá haga frente a la vida con el mismo pundonor. Saludos.

Antònia Pons Valldosera dijo...

No es peloteo pero yo creo que tiene a quién parecerse: y como decimos en mi tierra y me vas a permitir la licencia:
"Qui als seus es pareix honra mereix".
El que a los suyos se parece honra merece, más o menos esa sería la traducción.
Ojalá tengas razón en lo del Pueblo saharaui.