01 septiembre 2009

Salami y Abdul

Salami y Abdul estaban pastoreando el rebaño de su familia en la zona fronteriza entre Marruecos y el Sáhara Occidental porque aunque sólo tenían 10 añitos, ya sabían muy bien como colaborar a su sustento en una tierra exigente y dura.

De pronto, todo cambió súbitamente.
Un terrible y seco estruendo.
Silencio.
Y un instante después, dos cuerpecitos destrozados. Sólo uno de ellos gime entre la sangre de ambos.

Salami Brahim y Abdul Haq Salami fallecieron el viernes 28 de agosto por la explosión de una mina antipersona.

7 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

¿Cuánta gente más tendrá que morir con estos artefactos asesinos diseminados por toda la geografía de las guerras?

migramundo dijo...

Por cierto, España sigue fabricándolas (y vendiéndolas). Saludos.

Merche Pallarés dijo...

¡QUÉ HORROR! Los CIUDADANOS tendríamos ¡que rebelarnos! Besotes, M.

Cornelivs dijo...

Maldito sea quien las inventó...

Mi respeto y mi afecto hacia las familias de los fallecidos.

Saludos.

joaquina dijo...

Respecto al comentario de migramundo, informar que España ha ratificado el Tratado de Ottawa; cosa que no ha hecho Marruecos. Por tanto el compromiso del gobierno español en este tema es claro; las minas terrestres en el país almacenadas han sido eliminadas, ahora queda seguir colaborando en el desminado.

Prohibición de las minas antipersonal: Tratado de Ottawa explicado
http://www.icrc.org/Web/spa/sitespa0.nsf/htmlall/p0702?OpenDocument&style=Custo_Final.4&View=defaultBody2

Martín Bolívar dijo...

Es increíble que el ser humano siga cometiendo estas atrocidades con las minas antipersonas y otros armamentos.

Antònia Pons Valldosera dijo...

Respecto al comentario de Joaquina, hace un tiempo el profesor Arcadi Oliveres en una conferencia nos explicó que lo de España había sido sólo un paripé. Que seguía fabricando y vendiendo.
Dos niños ahora ¿Y cuántos más tendrán que sufrir las consecuencias de esta locura?