28 abril 2009

El Sáhara idílico

No busques el Sáhara en el que todos los hombres y mujeres son iguales. No pretendas encontrar el lugar donde los niños y niñas son educados en la tolerancia y preparados para construir una sociedad en la que sea indiferente donde has nacido, cual es tu pasado o el color de tu piel. El Sáhara idílico no existe. Porque después de más de treinta años en un campamento de refugiados, si de repente descubres que tus hijos no tienen ningún futuro, ninguno en absoluto… ¿Cómo reaccionarías tú? No se trata de tu propia vida que esa ya la quemaste cuando decidiste viajar a la Hamada; es la de quienes has traído a este perro mundo.

No pongamos el listón tan alto. No busques en los demás lo que no eres capaz de exigirte a ti mismo. Tal vez todo sea mucho más simple. Presionemos a quienes nos gobiernan para que favorezcan el escenario en el que el pueblo saharaui pueda decidir libremente sobre su futuro, y luego…
luego pueda cometer sus propios errores. Como el resto.

5 comentarios:

Antònia P. dijo...

Fran, un post muy profundo y muy cierto. En el Sahara hay de todo como en botica.
Curioso que digas eso de que nos pongamos en su lugar. Estoy harta de repetirlo en las vacaciones cuando alguien se queja de que si los niños son mayores, de que si no vienen con su nombre sino con el de alguien que no ha podido o no ha querido viajar...
Yo soy madre y sé que haría todo lo posible y lo imposible para que mis hijos salieran y no sólo por los beneficios que les reporta a su salud sino por la ayuda que conlleva el hecho de que un crío salga de vacaciones.
Esto, el conocimiento y la aceptación de los conflictos no debe ser óbice para que, desde aquí, intentemos que el impacto de los proyectos que se llevan a cabo sean positivos. I que, por otra parte, debemos justificar exhaustivamente ya que así lo exige nuestra legislación.
He llegado muy "tocada" de este último viaje, ya lo sabes, pero no porque haya pensado que un campamento de refugiados es la arcadia feliz. Es por nada en concreto y por toda la situación en general. Y también porque, a veces, es inevitable el hacerte preguntas: ¿de qué sirven todos los esfuerzos?
¿Qué va a ser de ellos?
Después el optimismo vuelve, poquito a poco y recuperas las ganas. Y piensas que si estuvieran en su propia tierra nadie tendría derecho a reprocharles las equivocaciones que seguro las habrá.
Un abrazo.

emma dijo...

Hola,
aterrizo en tu blog con gran interés por bucear en él y aprender un poco más sobre el pueblo saharaui.
Me permito hacerte una pregunta: desde tu perspectiva, conociendo el Sahara ¿crees que son beneficiosos para los niños saharauis las vacaciones de verano de acogida en España? Nos lo estamos planteando y no lo tenemos claro. Agradezco tu opinión.
Un saludo

Francisco O. Campillo dijo...

Emma
En primer lugar, bienvenida a CAMINANDO.

Me preguntas si es beneficioso que los niños y niñas saharauis vengan a España en verano. Yo creo que es tremendamente positivo para ellos y para las familias que les acogen. Aún así, no se debe olvidar que provienen de familias perfectamente estructuradas que les cuidan y les quieren. Vamos, que no necesitan de unos padres puesto que eso ya lo tienen. Necesitan cambiar de aires cuando en la Hamada se superan los 50 grados de temperatura, revisiones médicas en profundidad, tal vez complementar su alimentación...

Si las familias que les acogen tienen eso claro -que es en la inmensa mayoría de los casos- la experiencia es muy satisfactoria.

Espero haberte ayudado.

Un abrazo solidario.

emma dijo...

Hola Francisco,
tenemos muy claro que no es un acogimiento previo a una adopción ni nada parecido, sino que esos niños tienen unas familias que les quieren y el motivo por el que vienen a España en verano es el que tú muy bien explicas. Pero no tenía claro si las consecuencias para ellos eran positivas.
Gracias por aclararlo
Un abrazo y enhorabuena por el blog.

Félix Soria dijo...

Un "post" que orienta en materia de actitudes personales ante ciertas realidades aparentemente lejanas, no sólo la del Sahara.
Un abrazo.