12 enero 2009

Toda la sangre es roja (y 3)

Hoy debemos solidarizarnos con el pueblo palestino y con su dolor. Yo no soy el primero, simplemente pretendo ser uno más. Lo hago a cara descubierta, con mi nombre y apellidos. Para ello no necesito embozarme ni quemar ninguna bandera ¡Jodidas banderas!
Pero como no quiero ser el títere de nadie, siempre condenaré cualquier tipo de violencia, cualquiera. Ya lo he dicho antes, me duele en el alma la muerte del inocente en Gaza. Me duele incluso la del culpable. Pero me duele igualmente que un padre como yo, tenga que enseñarles a sus hijos a protegerse contra el terrorismo. Y que alguno de ellos muera por la locura de un fanático que se encinta con explosivos.
¡Qué le voy a hacer! Nunca he tomado atajos y pago con gusto el peaje. Hace tiempo que he renunciado a decirle a nadie qué es lo que tiene que hacer… o dejar de hacer. Y por eso mismo, yo hago lo que me parece más oportuno. Y apecho con ello.
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Actualización del 12 de enero a las 16:30


Daniel Barenboim -músico argentino de familia judia de origen ruso, con nacionalidad israelí y española, y ciudadano palestino- ha ofrecido hoy un concierto en Berlín con su orquesta de jóvenes israelíes, árabes y españoles. Y ha declarado "ensayamos mientras nuestros amigos se disparan" leer más

4 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Jodidas banderas, querido amigo. Yo las mandaría todas al museo de la Historia. Al Museo de los Despropósitos de la Historia.

Merche Pallarés dijo...

Sí, lo de las banderas es ridículo. ¿Quemar un trozo de tela de diferentes colores? Francamente estúpido.
He leido el artículo de Barenboim (hombre justo, inteligente y humanista) y si existieran más orquestas como la que el y el muy añorado Eduard Said, formaron, el mundo sería mucho mejor porque ya se sabe que la música amansa a las fieras... Besotes, M.

BIPOLAR dijo...

y qué razón tiene..

Isaac González Toribio dijo...

Toda la sangre en roja, si. Y todo el terrorismo es terrible. Incluso el que ejecutan los estados contra poblaciones indefensas. Nadie justifica el terrorismo, aunque sea de estado y consentido por la comunidad internacional. Saludos solidarios, amigo