11 julio 2008

Caminos tortuosos

Hoy no sé sobre que escribir. Mientras cientos de miles de seres humanos atraviesan el planeta en busca de una vida mejor, muchos de nuestros problemas cotidianos parecen insignificantes. Jóvenes en los que se deposita la última esperanza de sus familias y mujeres que sufren el dolor desgarrador de ver como sus criaturas mueren deshidratadas entre sus brazos a bordo de un ataúd flotante. Nosotros sólo conocemos la última fase de una penosa andadura que la mayoría de las veces dura varios años. Los bebés por los que luchan, son fruto –en la mayoría de las ocasiones- de las violaciones que han sufrido en su dramático periplo.

Para nosotros todo es mucho más fácil. Basta cambiar de canal. Olvidarnos que su tragedia tiene su origen en la depredación a que les hemos sometido, y que gracias a sus recursos naturales se cimentó nuestro estado de bienestar. Y si no somos capaces de borrar la imagen de esos ojos que no precisan hablar… siempre podemos promulgar alguna piadosa ley. Aunque ya ni eso.
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Actualización del 14 de julio
Gracias a Merche Pallarés me entero de que EL PAÍS publica hoy una carta sobre el Sáhara. Si quieres leerla Pincha aquí

10 comentarios:

javiera vega dijo...

mmm, tu no sabes sobre que escribir y yo no se que decir de tu escrito, pero esto no importa, tu escrito es una campanita que suena en la conciencia, gracias

joaquina dijo...

En realidad podemos hacer muchas cosas efectivas a medio y largo plazo -al menos los gobiernos ricos sí pueden-, como gestionar una ayuda al desarrollo real y eficiente y, respetar los derechos de los solicitantes de asilo, establecer acuerdos de cooperación con aquellos gobiernos que respeten los derechos humanos (Marruecos, China, etc. no son precisamente de éstos), eliminar el dumping de nuestros mercados, fomentar el comercio justo,... En fin, tantas cosas que se podría escribir un libro.
Un abrazo!

Antònia P. dijo...

Fran, para no saber de qué escribir déu-n'hi dó que decimos en Cataluña, o ¡vaya tela! (traducción aproximada)
Estoy de acuerdo con Joaquina, aunque sea poco siempre podemos hacer algo a nivel individual . En el terreno colectivo podemos hacer mucho, siempre que queramos, claro.
Un abrazo.

Guillermo Pardo dijo...

Para no saber de qué escribir, te salido una muy buena reflexión sobre cosas que importan y no deberíamos olvidar. Saludos.

Merche Pallarés dijo...

Pues, estoy con Javiera y Joaquina. Hay que destinar ¡YA! el 0,7% de todos los países al desarrollo de los países necesitados. No basta con la caridad, la filantropía, eso solo cubre los parches. Hay que ayudarles de una forma mucho más efectiva, que les ayude a salir del atolladero por su propia cuenta. Besotes, M.

Francisco O. Campillo dijo...

Javiera Vega
¡Qué hermoso tu comentario! Bienvenida a CAMINANDO.

Joaquina
Siempre constructiva, tenaz y mirando hacia adelante.

Antònia
En el terreno colectivo es donde somos realmente fuertes.

Guillermo Pardo
No sé si son cosas que no debiéramos olvidar, yo no las olvido. Y veo que algunos "caminantes" tampoco. Me reconforta.

Merche
"Hay que ayudarles para que salgan de su atolladero por su propia cuenta..." totalmente de acuerdo.

Alicia dijo...

No hay palabras para describir la impotencia al ver esas imágenes.Si los gobiernos huyen de esa muerte lenta...qué podríamos hacer nosotros? me han dado ganas de ir de voluntaria con la cruz roja, de gritar ante tanto horror...y tengo el triste convencimiento que esto no es más que el principio.

joaquina dijo...

Hablando de pequeñas cosas que podemos hacer individualmente, os invito a participar en esta campaña de la Coordinadora Estatal de Comercio Justo: http://www.lunelli.biz/CJ/Da_la_cara_CAST.htm

Merche Pallarés dijo...

¡HOY SALE CARTA EN "EL PAIS" SOBRE EL SAHARA! Besotes, M.

Francisco O. Campillo dijo...

Merche
Gracias, shukran por la información. Ya está en el blog ;-)