15 marzo 2008

Tres días de marzo


Hoy, Blas de Otero –uno de los faros que iluminan este blog- hubiese cumplido 92 años.

A los 52 años, me planto
en medio de los hombres y les espeto que me engañaron a los 7 años, a los 17 y casi a los 27.

Y pasado mañana partirá la Columna de los 1000 –ignoro cuantos irán finalmente- para plantarse frente al muro de la vergüenza, y así, hacer oír su voz de forma pacífica... pero contundente. Es su manera de pedir la Paz y la palabra.

En su camino, tal vez se crucen con algunos de mis amigos, que partieron ayer hacia Tifariti para desarrollar el segundo
campamento para adolescentes saharauis. Dan gracias a la vida por haberlos nacido.

La imagen es de Antonio Torre y corresponde al campamento de Tifariti de 2007

5 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Me ha gustado cómo has enlazado a Blas de Otero con el resto del post.
Paz y palabra: qué hermoso lema.

Francisco O. Campillo dijo...

Pedro
Viniendo de quien viene... me tomo este comentario como un elogio. Y lo valoro porque proviene del visitante más fiel de CAMINANDO. Ojo al dato.

PILAR dijo...

ánimo para todas las personas que dan su tiempo a los demás.
la solidaridad y el amor a las situaciones injustas creo que nos hace ´más grandes.
luego, estamos los cobardes.
Un abrazo.

Isaac González Toribio dijo...

Coincido con Pedro: Paz y palabras, un lema para recordar y para seguir... Saludos

Francisco O. Campillo dijo...

Pilar
En cada uno de nosotros hay un cobarde y un valiente. Y tampoco hay tanta diferencia entre ambos.

Isaac
Por esa razón, desde CAMINANDO pedimos la Paz y la palabra.