30 marzo 2008

Sobre la tolerancia


Hay algunos post que exigen un esfuerzo especial. Éste es uno de ellos.

En uno de mis nuevos
blogs de referencia he dejado un comentario sobre una situación muy dolorosa para mí. El caso es que siendo un chaval de trece años, estaba de acampada en el norte de la provincia de Burgos y por la noche, alguien desde un coche en marcha –en la carretera cercana a nuestras tiendas de campaña- gritó a favor de ETA y disparó contra nosotros. Era normal. Éramos de la OJE. Por esa misma razón, tuvimos que cerrar nuestros Centros Juveniles en Euskadi. Eran tiroteados un día sí y otro también.

Ha pasado mucho tiempo y muchas cosas han cambiado en lo más profundo de mi mismo. Ya casi no creo en nada de lo que creía entonces. Pero cuando alguien pretende pisotear las ideas de otro… sigo sintiendo el mismo coraje que aquel lejano día. O tal vez más.

La imagen corresponde a un campamento de la OJE de Retiro Vallecas –verano de 2006- en la que Alca, el director de la actividad, acompaña a Kaltum Sahed Laarbi, una joven saharaui refugiada en la hamada de Tinduf, mientras iza la bandera. Ese siempre fue un símbolo de hermandad entre esos locos de la OJE.

8 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Nunca entenderé los comportamientos irracionales y violentos. Nunca.

Blogofago dijo...

Recuerdo una conversacion frente a unas cervezas en las que me hiciste cambiar algunas de mis opiniones sobre este tema...

PILAR dijo...

Qué puedo decir?
Ojala dentro de nosotros siempre haya coraje, aunque la vida nos apalee y nos haga cambiar ciertas cosas. Pero la fuerza interior, ésa, que no se cambie.
un abrazo.

BIPOLAR dijo...

Pistolas y armas.
Palabras y actos.

La elección de los salvajes, el sinsentido para el resto.

Isaac González Toribio dijo...

Qué miedo, impotencia y soledad deben sentir aquéllos que intentan imponer su "verdad" por las armas...

Francisco O. Campillo dijo...

En este caso, espero que comprendáis que os responda en conjunto.
Gracias a todos por vuestros comentarios.

Fabio dijo...

ojala sea tan slo un triste recuerdo de intolerancia.
Que el presente sea tierra de arar y traer en breve un cambio
saludos
buen post

Francisco O. Campillo dijo...

Fabio
Bienvenido a CAMINANDO, un blog que, como el tuyo, también es de libre expresión ;-)