27 febrero 2008

27 de febrero

Tal día como hoy, en 1.976, El-Uali Mustafa Sayyid proclamó la República Árabe Saharaui Democrática, RASD, a través de una emisión radiofónica desde la pequeña localidad de Bir Lehlu (en árabe بير لحلو, la bella fuente). Pocas horas antes, la presencia española en el territorio concluía de manera vergonzosa, aún a pesar del esfuerzo de hombres como Diego Aguirre o Rodríguez de Viguri. Otros no pudieron vivir ese momento histórico porque habían sido masacrados por la aviación en Tifariti. Era uno de los puntos de encuentro de los refugiados que huían del genocidio. O como Bassiri, precursor del movimiento independentista saharaui, desaparecido tras su detención en las protestas de junio de 1.970 en Zemla (El Aaiún) y posiblemente asesinado.
Treinta y dos años después, tanto en la hamada de Tinduf como en su patria ocupada, el pueblo saharaui nos ofrece cada día una lección de dignidad y civilidad. No puede haber justicia si la Comunidad Internacional les abandona a su suerte. No puede haberla.

Un día… ¡solamente un día!
Para que el pueblo saharaui acuda a las urnas y decida si desea acceder a la autodeterminación o anexarse a Marruecos.
No es mucho, ¿verdad?
Mohamed Abdelaziz – Presidente de la RASD

5 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Qué difícil es, a veces, la esperanza.

Francisco O. Campillo dijo...

Pedro
Hay situaciones en las que es realmente complejo mantener la esperanza; pero si la pierdes... ¿qué te queda?

Isaac González Toribio dijo...

No existe mayor marginación que el olvido. Y el publo saharaui lleva 30 años olvidado. Con toda la legalidad, con toda la razón a su favor. De qué sirve su silencio, su renuncia a la violencia. Qué les espera a esos miles de niños que malviven en una tierra desértica, abandonada y que nunca será suya. Basta ya!

joaquina dijo...

Caminando hacia la utopía seguimos, poniendo nuestra pequeña porción de cooperación por un Sáhara libre.
Un abrazo!

http://olvidados.blogia.com/2008/022701-32-anos-de-la-rasd.php

Francisco O. Campillo dijo...

Isaac
Bienvenido a CAMINANDO de nuevo ¿Qué les espera a esos miles de niños? Esa incógnita es uno de los motores de este blog.

Joaquina
Hacía esa utopía que, según Eduardo Galeano, nos hace caminar sin parar. Al menos hasta que consigamos ese lugar de dignidad para quienes están Olvidad@s.