04 agosto 2007

Cuando estoy aquí


Cuando estoy aquí pienso en volver allí y cuando estoy allí, quiero regresar aquí”

Es la segunda vez que leo esta frase en esta semana. En ambos casos, ha sido dicha por los niños saharauis que pasan el verano en España. Todos ellos crecen felices en el seno de familias perfectamente estructuradas. Viven alegres junto a sus padres, sus hermanos y sus amigos, y aquí, son acogidos por familias extraordinarias… ¿Cuál es el problema? Total, sólo les faltan tres cositas: la libertad, la justicia y el derecho a la propia patria.

Este post es un homenaje a todos los niños y niñas que desde la hamada de Tinduf pasan el verano junto a nosotros. Y a esas familias acogedoras que nos dan una lección de solidaridad.. En realidad, Caminando en el desierto sólo pretende ser un aldabonazo en las conciencias para que ese drama humano termine de una vez por todas.

2 comentarios:

Antònia P. dijo...

La frase es una joya que siempre voy a guardar donde se guardan los recuerdos más preciados. Para mi, oírla de boca de Lekhaila, Leilaha como la llama mi hija y como suele llamarla su padre biológico, fue como un regalo inesperado, por muchas razones que algún día explicaré. No hay nada como el afecto de un niño, cualquier niño, porque en ellos no hay doblez.
Por mucho que hagamos por ellos, tampoco es tanto, siempre es mucho más lo que recibimos a cambio.
Aprovecho para decirte que Serrat también es mi cantante favorito que tuve la suerte de verlo en el Palau en Serrat sinfónico y recomendarte que escuches, si no lo has hecho el Pare aunque mi canción favorita siempre ha sido la Cançó de matinada. No sé por qué pero cada vez que la oigo me emociona profundamente. También me ha parecido precioso el poema de Blas de Otero tanto como el que leí en los Campamentos en un manual escolar, de Miguel Hernández:
Si me muero que me muera con la cabeza bien alta....
Cierto que este blog es un gran blog.
Desde Catalunya un abrazo y un besito para tus niñas. Me encanta también su blog.

Francisco O. Campillo dijo...

Antonia, tú eres una de esas personas ejemplares a las que dedico este post. Gracias por todo... y por estar ahí.