16 julio 2012

Ochocientos años ya

Hoy se cumplen ochocientos años... ¡que se dice pronto! del enfrentamiento mortal entre dos formas irreconciliables de entender la sociedad. Sucedió aquí, en esta España a la que le cuesta tanto asumir su Historia. Los británicos consideran que la Batalla de las Navas de Tolosa fue una de las que tuvo consecuencias más decisivas para el devenir posterior, puesto que aquí se frenó la expansión de un Islam un poquito menos tolerante del que nos quieren vender. Tal vez sea duro de asumir en esta época de buenismo light, pero también las batallas deciden los rumbos que toman los pueblos. Y así como a mi me parece estupendo que en Hispanoamérica se celebren los aniversarios de sus procesos de independencia, a nadie le tendría que molestar que aquí se conmemorase un hecho de tamaña transcendencia. Además sería sencillo sin por ello ofender a nadie. Pero nosotros, pues eso, con estos pelos.
Yo, por mi parte y si tienes un rato, te invito con gusto a leer un poquito no más sobre este momento crucial acceder 

4 comentarios:

Merche Pallarés dijo...

Mejor no celebrar batallas, querido Fran... Se ganó ésta y bien está. Besotes, M.

Frank Invernoz dijo...

Coincido con Merche Pallarés, aunque creo que no se deben olvidar las batallas. Quizás digo algo contradictorio, pero habría que buscar la fórmula para que no vuelvan a repetirse las batallas, porque los perdedores suelen perder mucho y para siempre.

Francisco O. Campillo dijo...

Comentario pedante:

Yo utilizo la palabra "conmemorar" para referirme a lo que creo que deberíamos hacer sobre La Batalla. Y lo hago así porque según el diccionario de la RAE, conmemorar es hacer memoria. Celebrar es otra cosa diferente, y estoy de acuerdo con vosotros en que en una batalla -gane quien gane- no hay nada que celebrar. Pero por favor, no perdamos la memoria.

Lourdes dijo...

Acabo de oir la noticia: Los dos cooperantes españoles secuestrados hace nueve meses en los campamentos saharauis en Tinduf han sido liberados.