25 enero 2010

¿Qué queremos hacer con el SHUKRAN? (2)

Hace unos días, subí a CAMINANDO un post en el que compartía una serie de reflexiones sobre el futuro del proyecto SHUKRAN. Sabía que las respuestas no iban a ser multitudinarias, pero reconozco que me ha sorprendido que finalmente seamos un grupito de entusiastas quienes estemos dispuestos a impulsar este proyecto que, será colectivo... o no será.
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Nos reuniremos en Madrid el 20 de febrero. Aún no sabemos en que sitio con exactitud. Es el problema de depender de la generosidad de quienes quieran cedernos un espacio para debatir. Por cierto, la convocataria aún no está cerrada y todavía queda un huequecito libre para ti; si estás dispuesto a ofrecer tu mejor yo con generosidad.
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En ese caso, en el de que quieras sumar tus esfuerzos y tus capacidades a este proyecto que sólo pretende aportar visibilidad a la causa del pueblo saharaui, puedes enviar un email a fran-orcajo@ono.com y te responderé enseguida. En cuanto solicione algunos problemillas con mi PC que me están trayendo a mal traer en los últimos días ;-)
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Si quieres leer SHUKRAN on-line pincha aquí

24 enero 2010

Siempre adelante


Quienes seguís este blog sabéis que estoy sorprendido por el progreso que está experimentando mi hija María en el atletismo. Reconozco que no soy imparcial.

En mayo del año pasado, María se cayó estrepitosamente en una carrera de vallas. No era su prueba. Tal vez no tenía que haber corrido, pero... se lo pidió su cole. Al día siguiente participó en el campeonato de Castilla y León -magullada y dolorida- y se sintió feliz porque no llegó la última.
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La semana pasada, María compitió para conseguir una plaza en el campeonato autonómico. Eran los 600 metros lisos. A la altura del cuatrocientos -y cuando estaba remontando con un gran esfuerzo- hubo unos empujones... y volvió a caerse. Todavía me duelen sus gritos de rabia. Por cierto, nada más finalizar la prueba, cuando sus compañeras fueron a ver como estaba, María, -entre sollozos- sólo encontró palabras para preguntar si ellas habían conseguido la marca que buscaban. Al día siguiente corrió de manera ejemplar y quedó tercera en el cross "Félix Hernando".
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Ayer participó en el campeonato de Castilla y León que se celebró en Oviedo. Finalmente aceptaron una de sus marcas en los 1.000 metros. No pude verla porque estuve trabajando a mil kilómetros de distancia (se siente, haber estudiado, dice un amigo mío). Quedó sexta y se superó a si misma.
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María me está demostrando que no importan la veces que te caigas. Lo realmente importante es que te levantes y mires hacia adelante, siempre adelante.
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P.S. Mañana os informaré sobre cómo vamos a construir SHUKRAN a partir de ahora.

16 enero 2010

La razón histórica del Sáhara Occidental

Hace poquito más de un año, mantuve una charla con varios activistas saharauis en Vitoria-Gasteiz. Fue una de las conversaciones más duras de mi vida. Ayer, uno de ellos publicó su opinión en las páginas de EL PAÍS.

El pueblo saharaui quiere volver a su tierra, sentirse libre y seguro, ser un punto de encuentro entre el norte de África y Europa, practicar la cultura de la tolerancia y la paz.

Después de 35 años de exilio y larga espera estamos sedientos de libertad, y esto lo sabe el embajador Máximo Cajal, queremos ayudar a España a ser más segura y generosa con la justicia; nosotros los saharauis somos los hijos de las nubes, pueblo antiguo y conocido por sus vecinos mediante la poesía de Chej Mohamed Elmami y su particular visión filosófica sobre la vida nómada. Los primeros españoles que se adentraron en el Sáhara Occidental lo hicieron acompañados de Ahel Sahel, lo que hoy conocemos como saharauis. Con ellos llegaron a muchos acuerdos y tuvieron una convivencia pacífica rota desgraciadamente por la Marcha Verde en el año 1975, marcha que llevó a cabo Marruecos para invadir nuestro territorio.

El 6 de septiembre de 1991 firmamos el alto el fuego con Marruecos, en vísperas de que tuviese lugar el referéndum de autodeterminación, y aún seguimos esperando su cumplimiento. Mientras tanto la población saharaui sigue siendo torturada y menospreciada, ante la indiferencia de la misión de Naciones Unidas para la celebración de un referéndum en el Sáhara Occidental, incapaz de defender los derechos humanos de una población civil pacífica que lucha por sus derechos y por su tierra.

Ali Salem Iselmu

11 enero 2010

No me representa, señor embajador

Hoy, EL PAÍS publica una tribuna de un tal Máximo Cajal –que firma con el cargo de embajador de España (sic), es decir, servidor tuyo y mío- tremendamente contraria a la posibilidad de la creación de un Estado saharaui en el Sáhara Occidental. No me atreveré a esgrimir argumentos del tipo la legalidad internacional ha favorecido el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui en infinidad de ocasiones. Y no lo haré porque tengo la absoluta seguridad de que don Máximo los conoce a la perfección. Sólo traeré aquí una frase que me gusta: “Ladran, luego cabalgamos”.

Esa Tribuna preconiza unas opiniones asombrosas viniendo de un embajador de España: hay que tener cuidado de a quien le damos la libertad. Os pido que la leáis porque tal vez yo esté demasiado condicionado. Desde mi punto de vista, la tesis de ese artículo es que el pueblo saharaui es muy peligroso para dirigir su propia tierra y es más conveniente que lo haga un aliado fiel –tal vez sea un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta- para que podamos dormir tranquilos.

Los argumentos que utiliza para sustentar sus puntos de vista son de aurora boreal, pero hay dos que me han dejado patidifuso. Uno es el secuestro del Alakrana. Ese argumento es de la categoría “como el Pisuerga pasa por Valladolid”… así que no perderé el tiempo en refutarlo. El otro ya es harina de otro costal. Parece ser que no debemos permitir la creación de un Estado saharaui… ¡Por patriotismo! Y ahí me tocan la fibra, por no decir otra cosa.

Yo me siento español, muchas veces a mi pesar. Y estoy en esta embarcada, entre otras cosas, por patriotismo. Porque quiero que España termine de una vez por todas sus tareas y favorezca que “su colonia” deje de ser el único territorio de África pendiente de un proceso de autodeterminación. Lo siento, señor embajador, pero cuando firme sus artículos, tenga lo hombría de poner su nombre y apellidos, y no le agregue más títulos, porque –entre usted y yo- ser español es algo muy diferente a favorecer el feudalismo y la tortura. Al menos, en este siglo veintiuno.

Si quieres leer la Tribuna,
pincha aquí

09 enero 2010

Caminando en el desierto 2009, el libro


El año pasado publiqué la andadura del blog “Caminando en el desierto” en formato de libro gracias a Bubok. El resultado, desde el punto de vista editorial, fue desastroso, porque las ventas resultaron decepcionantes. Sin embargo, el libro está ahí, aunque sólo sea para un puñado de amigos.

Este año he decidido repetir la experiencia porque considero que "Caminando" refleja la realidad de la andadura del pueblo saharaui… y porque me ha dado la real gana.

La verdad es que no me he complicado nada la vida: he recogido aquellos post que son capaces de resistir el paso del tiempo y le he pedido a mi amigo Pep que me preste esa foto que tanto me gusta para la portada. Lo de la foto es una manera de asegurarme de que al menos haya algo de calidad en este volumen.

Ya tengo claro que esta “novedad editorial” no supondrá mi salto mediático, pero como mis expectativas son muy limitaditas, estoy seguro de que no sufriré una decepción. Además, quienes quieran descargárselo vía Internet, podrán hacerlo de manera gratuita. Soy así de rumboso.

Quienes queráis comprarlo, o descargarlo gratuitamente, podéis
pinchar aquí

02 enero 2010

¿Qué queremos hacer con el SHUKRAN?

El proyecto SHUKRAN ha conseguido convertirse en uno de los referentes informativos sobre la lucha del pueblo saharaui por su libertad. Esa es una realidad difícilmente cuestionable después de más de 6 años de trabajo incansable. Vale, ya hemos sacado pecho. Punto y aparte.

Sin embargo, SHUKRAN no tiene ningún sentido si sus constructores no sienten la satisfacción que les corresponde por su esfuerzo generoso… y gratuito. No encuentro las palabras, pero se trata de que nos sintamos… ¿Cómo decirlo?....¿satisfechos? ¿felices puede ser la palabra? con nuestra aportación.

Yo soy el responsable de este empeño, y ahora vamos a acelerar el paso porque no nos queda otra opción. Así que me gustaría que cada componente de este equipo se sienta corresponsable de lo que estamos haciendo con tanto esfuerzo. Y de corregir de manera conjunta los errores que hemos cometido hasta hoy. Porque estoy seguro de que somos capaces de discutir amistosamente, de reprocharnos esos errores con la franqueza de quienes comparten un proyecto de manera voluntaria, de imaginar nuevas líneas de trabajo… y no ha sido así hasta hoy. Pero todo tiene arreglo.

Así que este post es una llamada a quienes habéis hecho de SHUKRAN una realidad de la que podemos sentirnos orgullosos, y para quienes queréis sumaros a este empeño solidario pero, puede que sintáis vergüenza. Lo siento pero, la vergüenza en esta casa, se deja a la puerta para que discuta con la intolerancia y ambas pierdan el tiempo. Aviso a navegantes. Ya me empiezo a emocionar. Son los efluvios de tanto cava.

Aterricemos.

SHUKRAN, o es de todos, o no es de nadie. Así que os propongo que nos reunamos allí donde nos apetezca, durante un fin de semana, para discutir, charlar, debatir, aportar, imaginar, reír, imaginar, decidir, cantar…

Creo que tenemos que hacerlo entre la última quincena del mes de enero y la primera del mes de febrero. Ahora, hacen falta voluntarios para tirar del carro. Mi email es
fran-orcajo@ono.com

01 enero 2010

2010, un año decisivo para el Sáhara

Durante 2010, la presidencia de Obama entrará en una fase crítica, porque en las democracias occidentales, aquellas medidas que implican un “desgaste” político deben aplicarse en la primera mitad de la legislatura… o dormirán el sueño de los justos. Tengo la impresión de que los activistas saharauis son conscientes de esa realidad y por esa razón están echando el resto.

Durante un mes, Aminetu Haidar ha colocado el conflicto saharaui en las portadas de los medios de comunicación y, aunque le ha puesto cara y ojos al último proceso de descolonización de África, ella no es la única que mantiene esta lucha desigual y dramática. Siete activistas fueron detenidos el 8 de octubre cuando regresaban de visitar los campamentos de refugiados de Tinduf. Se les acusa de alta traición y se están enfrentando a tribunales militares, algo que no ocurría desde los tiempos de Hassán II. Otros están siendo detenidos y acosados por la policía mientras que cada día se denuncian situaciones de “desapariciones” en ese territorio.

Todo ello ocurre en el Sáhara bajo administración marroquí, algo que nos debe hacer reflexionar profundamente. En mi opinión, esta realidad incuestionable nos demuestra cuál es el lugar donde se están protagonizando las acciones que conducirán al punto de no retorno para la resolución definitiva del contencioso.

Por otro lado, durante este semestre España desempeñará la presidencia de la Unión Europea. Recordemos una vez más que el Sáhara Occidental fue colonia española hasta febrero de 1.976 y que según el derecho internacional –y el más elemental de los sentidos comunes- cualquier solución justa y duradera pasa inexcusablemente por el ejercicio del derecho de autodeterminación de su población autóctona. Así que nuestro gobierno tiene ante si una oportunidad única para favorecer ese nuevo orden internacional que propugna la actual administración estadounidense. El primer paso bien podría ser ampliar el mandato de la MINURSO para que tuviese competencias en la vigilancia del respeto a los derechos humanos en el territorio sahariano ¿Podría alguna nación europea oponerse a esta propuesta?

Porque nuestra vieja Europa defiende un conjunto de valores que hemos construido durante siglos. Esa defensa, favoreció la democracia en mi país en aquellos días en los que –paradojas de la Historia- dimos la espalda al Sáhara, y hoy puede ser el instrumento que impulse la legalidad allí. No seamos melindrosos, porque todo siglo XX nos demostró las funestas consecuencias de bajar el listón en el respeto de esos derechos básicos que se han conquistado con tanto esfuerzo. Todavía quedan huellas muy recientes en los Balcanes para los desmemoriados.

Pero volvamos al Sáhara. A nadie se le escapa que cualquier solución exigirá sacrificios y renuncias. No se puede borrar de un plumazo una situación que se ha asentado allí durante más de un cuarto de siglo como si hoy mismo estuviesen saliendo las tropas españolas de El Aaiún. El pueblo saharaui debe mostrar a la comunidad internacional que el modelo de Estado que propugna será generoso con la población que hoy vive y trabaja en el Sáhara Occidental; que todos sus ciudadanos disfrutarán de los mismos derechos y deberán cumplir idénticos deberes independientemente de cual sea su origen étnico, su procedencia, su religión o su sexo.

Hay otras situaciones espinosas, y no pienso comenzar el año obviándolas. Todavía gran parte de la población española identifica al Frente Polisario con un grupo de dudosa legitimidad, por decirlo de manera... suave. En estos mismos momentos, tres españoles están secuestrados por una de las franquicias de Al Quaeda en Mauritania, así que el pueblo saharaui debe adoptar una actitud proactiva para enfrentarse a las campañas que pretendan identificarle con el fanatismo terrorista que está surgiendo en la zona. Y debe esforzarse para transmitir el mensaje de que ese pueblo saharaui será el mejor valedor de la justicia en la región.

Desde el punto de vista de los Estados Unidos, Marruecos ha sido un aliado eficaz, así que ha mirado hacia otro lado en el tema de las violaciones de los derechos humanos en demasiadas ocasiones. “Tal vez sea un hijo de puta, pero no te olvides de que es nuestro hijo de puta” era la doctrina que aplicaron los estadounidenses con las dictaduras sudamericanas. Así que si hoy existe una posibilidad de que la administración Obama se comprometa con la legalidad en el Sáhara Occidental, será preciso facilitarle el camino. En este caso, nada de ello supone ningún tipo de renuncia para un pueblo hermano con el que compartimos valores comunes. Porque la verdadera justicia y la democracia no tienen apellidos.
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Actualización del 3 de enero
Hoy, Ignacio Cembrero publica un excelente artículo sobre la implantación del terrorismo en el Sahel. para acceder, pincha aquí